Cookie Consent by FreePrivacyPolicy.com El metro de Bilbao acoge una "flashmob" de la Orquesta Sinfónica de Bilbao

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El Bolero de Ravel en un escenario insólito

El pasado viernes a media mañana los viajeros pudieron ver y oír a ocho músicos de la Orquesta Sinfónica de Bilbao tocando fragmentos del “Bolero” de Ravel, una de las partituras más célebres de todos los tiempos. Por primera vez, unos instrumentistas profesionales del ámbito de la clásica interpretaban una pieza en el suburbano bilbaíno. Y por primera vez también una orquesta española aborda un "flashmob" de estas características y dificultad técnica. Se trataba de una iniciativa del diario El Correo que ya puede verse en su página web.


El metro de Bilbao acoge una "flashmob" de la Orquesta Sinfónica de Bilbao
 
 
 

(11/09/2012) La historia es simple: seis músicos de la Orquesta Sinfónica de Bilbao se subieron al metro bilbaíno en la estación de Etxebarri. Más adelante, en Casco Viejo se incorporan otros dos. Y como van al ensayo del 'Bolero', es decir, del Bolero de Ravel, se ponen a tocar en el tren, para ir preparando la obra. Luego, se incorporan a la orquesta, ya en el Palacio Euskalduna, para interpretar la partitura completa. Eso recoge el vídeo que está colocado ya en la página web del diario El Correo.

Nada de lo que se cuenta es ficción, porque los músicos han tocado en el metro. Y les gustó tanto, a ellos y a los viajeros, que lo repitieron tres veces a lo largo de la mañana. En dos viajes entre Casco Viejo y San Mamés, sonó el 'Bolero' para los ocupantes del primer coche de una unidad del metro. En un tercero, los viajeros pidieron que la música continuara y los instrumentistas repitieron el fragmento prolongando el viaje hasta Sarriko.

Se trata de los que ahora se denomina una "flashmob". La idea nació en El Correo, que la planteó a la Orquesta y al Metro y ambas entidades aceptaron encantadas. Se trataba de llevar la música en vivo a un coche del suburbano; de hacer partícipes a los viajeros de la experiencia de escuchar un fragmento de una obra tan atractiva como ésta. Algo que debía servir para difundir al mundo la imagen de la Orquesta, de la música vasca y al propio Metro Bilbao como escenario de modernidad.

 

La función de la felicidad

El acto ha requerido un importante despliegue de medios. El vídeo de la parte del metro se rodó con cinco cámaras y participaron en la grabación, en distintas funciones, más de treinta personas. Por eso, en algunos momentos, el primer coche del metro, que fue la ubicación elegida en los tres viajes, parecía el camarote de los hermanos Marx, con madres con sillitas de niño, jóvenes, ejecutivos, jubilados y estudiantes intercalados entre los músicos y los cámaras, en una mezcla heterogénea, caótica y feliz.

Los minutos finales están filmados en la sala de ensayos de la Orquesta y ahí participa la orquesta casi al completo, además de regidores, técnicos de sonido, el archivero de la orquesta y personal de apoyo.

El próximo 28 de diciembre se cumplirán 75 años de la muerte de Ravel. Falleció a los 62, víctima de una enfermedad neurológica que le había condenado al silencio cuatro años antes.