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El declive del ferrocarril convencional es consecuencia del aumento de la renta

Vía Libre Técnica ha incorporado un nuevo artículo, que se incluirá en el próximo número de “360, revista de alta velocidad”, titulado “La alta velocidad, necesaria para mantener el tráfico ferroviario de larga distancia” cuyo autor es Alberto García Álvarez.


“La alta velocidad, necesaria para mantener el tráfico ferroviario de larga distancia”, nuevo artículo en Vía Libre Técnica
 
 
 

(02/02/2017)  

El artículo confirma la observación de que el tráfico de viajeros de larga distancia convencional, entendiendo por tal el que no se desarrolla en altas velocidades, viene sufriendo una continuada pérdida de cuota de mercado desde las dos últimas décadas del siglo XX. 

El autor estudia las razones de este deterioro, y su análisis permite dar respuesta a la pregunta de qué hubiera ocurrido con el tráfico de larga distancia en España de no haberse implantado la red de alta velocidad.

Datos

En 1991 el tráfico por ferrocarril en las 31 principales rutas españolas de larga distancia fue de 4,04 millones de viajeros. Si desde entonces no hubiera cambiado la velocidad ni otras características de la oferta, en 2015, se habría reducido el tráfico en estas rutas un 31 por ciento hasta los 2,46 millones de viajeros.

Sin embargo, en este periodo se implantaron servicios de alta velocidad en trece de esas rutas y en otras quince se ofrecieron servicios que utilizan parcialmente la alta velocidad, lo que ha permitido que el número de viajeros se multiplique por 4,6, llegando a 18,74 millones.

Trasvase de viajeros

La caída del tráfico en trenes convencionales es consecuencia del trasvase de viajeros a trenes de alta velocidad y de la mejora de la oferta del automóvil, del autobús y del avión, que han pasado de ser casi inexistentes hace cincuenta años a disponer hoy de una importante cuota de mercado.

Donde no hay alta velocidad, y con la oferta de otros modos de transporte estabilizada, se puede observar cómo el ferrocarril convencional de larga distancia no deja de perder cuota de mercado.

Conclusiones

El artículo cuantifica este fenómeno y se confirma la hipótesis de que, efectivamente, a igualdad de oferta, el ferrocarril solo consigue mantener y aumentar su cuota de mercado si es de alta velocidad.

La conclusión es que este hecho es consecuencia del incremento del valor del tiempo de los viajeros a medida que aumenta la renta. A mayor valor del tiempo, derivado de la subida de la renta, los consumidores escogen los modos de transporte más rápidos y rechazan los lentos.

El declive del ferrocarril convencional es por lo tanto consecuencia del aumento de la renta. La alta velocidad resulta imprescindible para mantener los viajeros del ferrocarril en un escenario de rentas más altas y para evitar que los viajeros se trasladen al avión y al coche particular con el consiguiente aumento de costes sociales.

Publicación: 360.revista de alta velocidad Nº 4 - Enero 2017, pág. 41-58

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