Cookie Consent by FreePrivacyPolicy.com El Tren de la Fresa finaliza su trigésimo segunda temporada

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7200 pasajeros han viajado entre primavera y otoño entre Madrid y Aranjuez

El Tren de la Fresa ha cerrado ayer domingo su temporada de otoño, la trigésima en su historia, recuperando cifras de viajeros que se tenían hace nueve años, con un 74 por ciento de media de ocupación en un año en el que se han incrementado las plazas por tren.


El Tren de la Fresa finaliza su trigésimo segunda temporada
 
El Tren de la Fresa en Aranjuez. Foto Diego Sánchez
 
 

(17/10/2016) style="text-align: justify;">Estas cifras marcan un cambio, tanto en sus valores absolutos como relativos, así comograndes transformaciones en lo que se refiere al paquete turístico vinculado a la circulación del tren y a la propia composición histórica.

En valores absolutos, han sido 7.200 personas las que han viajado entre primavera y otoño en el tren. Lejos de los 14.600 viajeros del 1996, año en el que el tren circuló en 47 ocasiones, mientras que este año sólo lo ha hecho veintiséis veces. Además, este año el Tren de la Fresa ha marcado una cifra de oferta de plazas por tren sensiblemente superior, pasando a 370, 56 más que los años anteriores.

La ocupación media del tren ha sido del 74 por ciento, cifra que si bien es inferior a otros años, de haberse mantenido el nivel de plazas ofertadas hasta 2015 hubiera sido del 87 por ciento, marcando un nuevo record. El tren ha tenido temporadas con un 100 por cien de ocupación en los años más fuertes de la economía española, hasta el 2011, pero con la crisis estos niveles se desplomaron casi un 50 por ciento, mientras estos dos últimos años se produce un repunte que le acerca de nuevo a la plena ocupación.

El de la Fresa un tren que suele tener además una curva característica de ocupación por temporada, con un tibio despegue con niveles del 50 por ciento, o incluso menos, de plazas ocupadas, hasta llegar a los cierres con todo el billetaje vendido.

Novedades del tren en 2016

La salida desde P Pio, otra de las noviedades.
Foto Federico Pérez

En 2016 el Tren de la Fresa ha incorporado grandes novedades. Por un lado se añadido a su clásica composición, de cuatro coches "Costa" más dos furgones, un quinto coche de viajeros, de departamentos, de la serie 5000, fabricado a finales de la década de 1940. Este nuevo coche ha sido soporte de ensayos de nuevas tarifas promocionales que se revisarán para próximas temporadas.  

Ha sido el año en que se ha consolidado al frente del tren la locomotora histórica 289-015, una máquina eléctrica de finales de los años 60 que ha supuesto un crucial cambio de imagen, aunque algunas averías de compleja resolución la apartaron del tren algunos fines de semana de esta temporada de otoño. También durante esta temporada se reconstruyó y recuperó su imagen original el furgón DV, clave en la logística del tren y que ahora luce una atractiva librea gris.

La inclusión del BB-5045, recuperar el viaje en coches de
departamentes. Foto Federico Pérez.

Otro rasgo diferencial ha sido  el abandono, en principio definitivo, de su histórica cabecera en el Museo del Ferrocarril de Delicias, aunque ya algunos años salió de Atocha, por la estación de  Príncipe Pio. Este arranque ha ganado en accesibilidad al tren, pero ha forzado a diseñar una compleja logística para permitir la gestión de cientos de viajeros en una estación con denso tráfico de Cercanías, optimizando el uso de los andenes para la subida y bajada de los viajeros en tiempos mínimos, perturbando lo menos posible la operativa habitual de la estación.

Igualmente ha sido el año en el que se ha cambiado el clásico paquete de oferta de rutas en Aranjuez, ligados secularmente a los recintos de Patrimonio Nacional (Palacio Real, Museo de Falúas y jardines), integrando nuevas visitas guiadas por los jardines, llevadas por guías locales, con rutas fluviales por el río Tajo y con recorridos por el casco histórico y jardines en un tren turístico de carretera, el Chiquitrén. Esta oferta ha sido avalada por los clientes, que han forzado a la duplicación de las rutas en el catamarán que remonta un tramo del Tajo.

También 2016 ha sido el primer año en el que la composición del Tren de la Fresa se ha convertido en un elemento más de las Fiestas del Motín. Si bien hace un par de años ya circuló un tren ese mismo día, este año ha operado con la marca “Tren del Motín”, con un paquete de oferta diferente al del Tren de la Fresa estándar, contando incluso con el viaje a bordo del mismo de actores del espectáculo del motin, regresado a Madrid a inusual

 

 

El Curiosity, el barco turistico ofertado desde el tren  El Chiquitrén, novedad de este otoñ


El Tren de la Fresa del 2017

Para próximos años se analizarán con detalle los resultados, buscando generar nuevas ofertas dentro de los recursos turísticos de la capital de Tajo, con rutas en calesas, visitas a bodegas monumentales, el casco histórico ribereño…  Como siempre, la colaboración de Renfe Viajeros ha sido clave para la puesta en operación del tren, pero en tierra se han reforzado los acuerdos con patronos como la Comunidad de Madrid o el Ayuntamiento de Aranjuez, buscando también nuevas alianzas con promotores turísticos locales.

Este año se han probado nuevas ofertas para colectivos y grupos, para poder completar el pasaje, destacando en estas últimas semanas del otoño las tarifas especiales para los socios de la agencia Turisferr, entidad muy ligada al colectivo ferroviario, ofertas avaladas por una alta respuesta que animan a seguir estrechando lazos para futuras temporadas.

Para el año próximo se estudia integrar dentro del equipo del tren la presencia de voluntarios, personas que recibirán una formación ferroviaria y turística para desarrollar estas tareas a bordo de la composición histórica, acompañando la operativa del tren, al hilo de lo que ya hacen otros ferrocarriles históricos del resto del mundo, ganando así en calidad del servicio y marcando un nuevo punto de inflexión en los esquemas de explotación y gestión de este tren histórico que busca ir adaptándose a las nuevas demandas y modos de operación de nuestros días.

Dentro del se plantean mejoras, como la búsqueda de una mayor fidelidad histórica, haciéndo de nuevo practicables sus ventanas, abandonando la climatización por aire acondicionado, de muy limitada eficiencia y evidente agresión a su estética histórica. Megafonía a bordo, tematización interior, uniformidad del personal, nuevas tecnologías (aoplicaciones) para hacer más interactivo y atractivo el viaje y otras intervenciones se irán implementando progresivamente con el objetivo de ganar calidad y fidelidad histórica.

La composición del Tren de la Fresa al paso por Valdemoro esta primavera. Foto Felipe Martínez (Flickr - Renfelipe)