Cookie Consent by FreePrivacyPolicy.com Inaugurado el enlace ferroviario al aeropuerto de Denver, Colorado

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La Línea A de la Universidad de Colorado cuenta con 37,8 kilómetros de longitud y siete nuevas estaciones

La primera fase del proyecto de colaboración público-privada Eagle para la conexión de cercanías al aeropuerto de Denver entró en servicio el pasado 22 de abril, con la inauguración de la Línea A de la Universidad de Colorado, de 37,8 kilómetros de longitud, que une la estación de Union y la del Aeropuerto Internacional de Denver en 37 minutos.


(27/04/2016)  

La línea, de doble vía, está electrificada a 25 kV 60 Hz CA e incluye siete nuevas estaciones que dan servicio a los distritos occidentales de la ciudad. El tiempo de recorrido de extremo a extremo de la nueva línea –estación Union-Aeropuerto Internacional de Denver– es de 37 minutos y las frecuencias de los trenes durante todo el día son cada quince minutos. El precio del billete para la nueva conexión al aeropuerto es de nueve dólares.

Para celebrar la apertura de la línea, la autoridad responsable del Transporte de Denver, Regional Transportation District (RTD), ha ofrecido viajes gratuitos los días 22 y 23 de abril en toda su red ferroviaria.

Además de Línea A, el proyecto Eagle, el primero en régimen de colaboración público-privada llevado a cabo por RTD, incluye la construcción de la Línea G, de dieicocho kilómetros de longitud, entre la estación Union y Ward Road, en el distrito residencial de Wheat Ridge, al oeste de Denver, la Línea B, desde la estación de Union Station hasta Westminster, distrito residencial al noroeste de la capital, y un nuevo depósito en la calle Fox, al norte de la estación Union. La entrada en servicio de estas dos nuevas líneas está prevista para el próximo año.

 

Financiación y material móvil

El proyecto está siendo ejecutado por el consorcio de CPP Denver Transit Partners, integrado por las empresas John Laing, Fluor, y Aberdeen Asset Management, con una inversión de 2.200 millones de dólares –unos 1.955 millones de euros-, que incluyen tanto el diseño y la construcción, como la operación y el mantenimiento durante 34 años, en virtud de una concesión otorgada por RTD.

El proyecto está siendo financiado a través de un convenio de subvención con la Administración Federal de Transporte de Estados Unidos por importe de 1.030 millones de dólares y 450 millones de dólares procedentes del sector privado.

Los servicios son operados por unidades eléctricas Silverliner V suministradas por Hyundai-Rotem, con una velocidad máxima de 125 km/h. Cada coche tiene una longitud de veintiséis metros, con capacidad para 232 pasajeros, 91 de ellos sentados, y dos plazas para sillas de ruedas. Los vehículos se están montando en la planta que Hyundai Rotem posee en el estado norteamericano de Filadelfia, con carrocerías fabricadas en Corea.