Cookie Consent by FreePrivacyPolicy.com Aprobado el trazado de la nueva línea Montpellier-Perpiñán

Portada:  Noticia de actualidad


La inversión prevista se eleva a unos 5.520 millones de euros

El Ministerio de Transportes francés ha aprobado el trazado y la ubicación de las estaciones de nueva construcción de la nueva línea Monntpellier-Perpiñán que ahora se someterá a encuesta pública.


(10/02/2016)  

El trazado aprobado, de unos 150 kilómetros, contempla una plataforma de entre cien y 120 metros de anchura que se ajusta en un 70 por ciento en su recorrido a la del proyecto de interés general aprobado inicialmente en 2009, con modificaciones para reducir su impacto ambiental.

La línea será de tráfico mixto para permitir la continuidad de los servicios internacionales en incluye conexiones con la línea actual en Villeneuve les Béziers y Rivesaltes, próximas a Perpiñán.

Asimismo, se han aprobado dos nuevas estaciones, una en Béziers y otra en Narbona en el lugar denominado Pont des Charettes, mientras que el servicio a la estación de Perpiñán se asegurará mediante la conexión con el trazado antiguo en Rivesaltes.

 
 


Presupuesto

El presupuesto de todas las actuaciones aprobadas se eleva a unos 5.520 millones de euros y contempla partidas específicas para asegurar la inserción territorial, patrimonial y medioambiental del proyecto, con especial protección al equilibrio hidráulico, sobre todo en la zona de Aude.

A mediados de octubre del pasado año, la Comisión Europea anunció su intención de destinar 26.000 millones de euros de inversión en el periodo 2014-2020 a proyectos en nuevo corredores transeuropeos entre los que se encuentra la nueva Montpellier-Perpiñán.

La línea que se enmarca en los grandes proyectos ferroviarios que lleva adelante la división de infraestructura de los Ferrocarriles Franceses, SNCF Réseau, permitirá conectar la región del Languedoc-Rosellón con prestaciones de alta velocidad.

Asimismo, el proyecto tiene un componente europeo al inscribirse en la red transnacional definida por la Unión Europea para alta velocidad y mercancías, y convertirá al Languedoc-Rosellón en un nodo de conexión hacia Europa del sur, España e Italia en el Arco Mediterráneo, y Europa del norte, vía Nîmes y Lyon.