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CAF suministrará quince unidades más para una nueva ampliación que se abrirá el año que viene

Metro de Roma ha comenzado los servicios comerciales en la línea B1, bifurcación norte de la actual línea B, entre Laurentina y Rebibbia. La línea, con origen en el empalme de Bolonia, tiene una longitud de 3,9 kilómetros y llega hasta Conca D’Oro.


Inaugurada la línea B1 del metro de Roma con material de CAF
 
Estación Garbatella, de la línea B.
 
 

(10/07/2012) Concebido para transportar 24.000 viajeros por hora, en la construcción del ramal se ha tardado siete años. Su coste se ha elevado a 513 millones de euros. En la actualidad, da cobertura a las tres nuevas estaciones de Sant’Agnese/Annibaliano, Viale Libia y Conca D’Oro. El año que viene se inaugurará una nueva ampliación, de 1,1 kilómetros, ya casi concluida, desde Conca D’Oro a Ionio, con un coste de 220 millones de euros. Para entonces, CAF habrá suministrado al metro de Roma quince unidades más.

El metro de Roma cuenta ya con 53 unidades fabricadas por CAF, formadas por seis coches (cuatro de ellos motores y dos extremos con cabina). Cuentan con un con un pasillo continuo, que permite circular a lo largo de todo el tren y están construidos en aluminio. Cada tren dispone de 210 plazas sentadas y 992 más de pie. Las unidades dispondrán de megafonía e indicadores de destino, aire acondicionado, sistemas de auto diagnóstico, detección y extinción de incendios, anti cabalgamiento, caja negra, vídeo vigilancia, radiotelefonía analógica, ATP y TWC y sistema de parada de precisión (Daba).

Lucernarios

La construcción de la línea B1 del metro ha implicado la utilización de complejas técnicas de ingeniería, con la congelación del terreno para llegar a una profundidad de hasta 36 metros bajo el río Aniene y evitar problemas en los edificios históricos. Los dos túneles de circulación independientes, cada uno de siete metros de diámetro, se han excavado con tuneladoras Herrenknecht.

Las nuevas estaciones ofrecen aparcamientos e instalaciones comerciales, e incorporan características arquitectónicas muy llamativas. En la estación de Viale Libia, por ejemplo, un lucernario permite la entrada de luz natural a gran profundidad.

Tres líneas

El metro de Roma, operado por Atac, se compone de tres líneas (A, B y la recientemente inaugurada B1), con una longitud total de 41,8 kilómetros, además de otras dos líneas suburbanas y de una línea de metro ligero.

El primer metro de Roma se proyectó e inició en los años treinta, durante el gobierno de Mussolini, con el objetivo de ofrecer una conexión rápida de la estación de Termini, en el centro de la ciudad, con el nuevo distrito denominado E42, donde debía haberse celebrado la Exposición Universal en 1942. Sin embargo, este acontecimiento no tuvo lugar finalmente debido a la entrada de Italia en la segunda guerra mundial, en 1940.En el momento de la interrupción de los trabajos, ya se habían realizado algunos túneles (en el tramo de Termini a Piramide), que se utilizaron como refugio antiaéreo. Las tareas de construcción se reanudaron en 1948, y la primera línea se inauguró el 10 de febrero de 1955.

Retrasos

Durante mucho tiempo se trató de construir en Roma una red metropolitana según los modelos de Londres y París, pero debido a numerosos motivos (burocracia, discusiones sobre los trazados, continuas revisiones de planes reguladores...) su desarrollo se demoró notablemente.

En 1959, se aprobó la construcción de una segunda línea de metro, desde la zona de Osteria del Curato, más conocida como Anagnina, hasta el barrio de Prati, cruzando el centro de Roma y con correspondencia con la línea preexistente en la estación de Termini. Las obras se iniciaron en 1964 en la zona de la Tuscolana, y se complicaron por una serie de imprevistos. Las tareas se interrumpieron y se reanudaron cinco años más tarde mediante el uso de una tuneladora, y no con excavación a cielo abierto, como estaba previsto. Este método, aunque resolvió parcialmente el problema de tráfico, provocó numerosos daños en edificios debido a las fuertes vibraciones ocasionadas durante la excavación.

Restos arqueológicos

Los descubrimientos arqueológicos fueron muy frecuentes durante las obras, particularmente en la zona de la Plaza de la República, por lo que se hizo necesario proyectar un desvío. La línea entró en servicio en 1980, de Anagnina a Ottaviano, y tomó el nombre de línea A, mientras que la línea Termini-Laurentina se denominó línea B.

A comienzo de los noventa, entró en servicio la prolongación de la línea B, de Termini a Rebibbia. Simultáneamente, el tramo preexistente de la línea se modernizó significativamente. Se desdobló la vía desde la estación Eur Fermi a la de Laurentina y se inauguró la nueva estación de Marconi. Entre 1999 y 2000, entró en servicio una prolongación de la línea A. de Ottaviano a Battistini.