Construcción integral de un coche de viajeros de la serie AB-2911/2921 de la Compañía Central de Aragón, su construcción

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Para los aficionados modelistas nostálgicos, los planos y fotografías publicados en la sección de Material Remolcado de VIA LIBRE constituyen una valiosa documentación para construir antiguos modelos. En una serie que se distribuirá en dos entregas, se abordará la construcción de un coche de viajeros de dos ejes, con los clásicos balconcillos, que perteneció a la Compañía Central de Aragón, más tarde a Norte y, finalmente, a Renfe.


(02/11/2001)  

ModelismoLa ficha correspondiente a esta serie se publicó en el VIA LIBRE del pasado mes de junio. En ella se detalla la historia de estos coches, sus características técnicas, y se incluye una excelente foto de la colección de Miguel Palou del coche AB-2917 en la estación de Tortosa. Dada su claridad, esta foto ya aporta buena parte de los datos que precisa el modelista, que se complementan con el gráfico que incluye cotas y vistas del lateral correspondiente al pasillo y un testero, así como un esquema en planta de la distribución de los departamentos de primera y segunda clase.
El primer análisis que debe realizar el modelista es comprobar si se trata de una representación esquemática o si el plano está realizado a escala. Para ello, hay que comprobar si existe una proporcionalidad entre las cotas y las distancias medidas directamente sobre el plano. Así puede tomarse como referencia la cota mayor del plano que corresponde a la longitud entre topes (14.400 milímetros) y midiendo con una regla se comprueba que esta longitud equivale a 128,5 milímetros. El siguiente paso es elegir otra cota y aplicar la misma proporcionalidad para ver si se cumple lo previsto. Es decir, una simple regla de tres, según la cual si a 14.400 milímetros (distancia real entre topes) le corresponden 128,5 milímetros (medidos sobre el plano), a 8.000 milímetros (empate real), le corresponderán 71,38 milímetros. Volviendo al plano y midiendo esta cota se confirma un valor de unos 71,5 milímetros. Repitiendo esta operación con otras cotas, se llega a la conclusión de que el plano está realizado a escala y, por tanto, es válido para ser considerado como guía para el modelo en miniatura.
No obstante, lo que realmente necesita el modelista es un plano directamente en la escala correspondiente (1:87 para H0 ó 1:160 para N). Para ello bastaría con encontrar por cálculo el factor de multiplicación para estas escalas y si es posible disponer de una fotocopiadora con sistema de ampliación o reducción lineal, aplicar este factor y obtener así el plano en el mismo tamaño del modelo en miniatura. Una vez realizados estos cálculos, estos factores serían 1,29 y 0,70 para las escalas H0 y N, respectivamente. No obstante, en esta ocasión, este paso queda resuelto con los planos que se adjuntan, basados en la documentación de Eugenio Cardona.
Llega ahora el momento de elegir el material adecuado para la construcción del modelo en miniatura. Evidentemente, las preferencias del modelista serán las que prevalezcan en cada caso pero, en esta ocasión, se ha elegido un material que aporte la suficiente sencillez para que el trabajo que se describe pueda estar al alcance de la mayor parte de los aficionados, incluso de aquellos que nunca han construido un modelo ferroviario. Dicho material es el poliestireno, del que existen numerosas formas de presentación (tiras de distintos grosores y tamaños, perfiles con diferentes formas, planchas lisas y estriadas, etc.), disponibles en la mayoría de los comercios especializados en modelismo y maquetismo. Las referencias que se citan corresponden a la marca Evergreen, al ser ésta la más frecuente en la actualidad.

Poliestireno.

El poliestireno empleado en modelismo es un material plástico, generalmente de color blanco, al que ya estarán habituados los lectores de Vía Libre, al estar éste presente en numerosos casos de construcción y transformación de modelos. Sus principales cualidades residen en ser un material resistente y blando que puede cortarse fácilmente con unas tijeras o una simple cuchilla, con la ventaja de que con solo marcar el corte, el material se parte limpiamente al curvarlo. Por otra parte, admite el limado, lijado y pulido sin generar rebabas y puede pegarse con pegamentos apropiados, que consisten en disolventes orgánicos que actúan fundiendo el material, con lo que las uniones pueden llegar a ser auténticas soldaduras. En algunos casos, el pegamento de cianoacrilato también resulta útil con este material.
Por todo ello, las únicas herramientas necesarias se limitan a una cuchilla de modelista, unas tijeras, una regla preferiblemente metálica, un juego de limas pequeñas, un portabrocas de mano unos alicates planos y de corte y algunos elementos de uso común (lijas, brocas de pequeño diámetro pinceles y palillos). Aunque no es imprescindible, una pequeña taladradora eléctrica pude ser muy útil en estas tareas.
Otros accesorios y materiales que serán precisos son dos rodajes de Electrotrén con sus correspondientes conjuntos de enganches, cuatro topes y varilla de latón de unos 0,5 milímetros. Y, opcionalmente, un trozo de plancha de hierro de 2 o 3 milímetros de espesor para confeccionar un contrapeso y plancha de fibra de vidrio (placa de circuito impreso) para reforzar el bastidor.
La descripción de las fases de construcción de este modelo se refieren a escala H0. Evidentemente, con las correspondientes adaptaciones de tamaño, todo el proceso es aplicable a la escala N.

Bastidor.

El proceso de construcción del modelo puede dividirse en cuatro fases: bastidor, caja, interiores y techo; el punto de partida lógico es el bastidor. Para realizar esta pieza se parte de un rectángulo de plancha de poliestireno de 153 x 26 milímetros y 1 milímetro de espesor. Al tratarse del elemento fundamental en la estructura del coche, es conveniente reforzar esta pieza para lo que puede utilizarse una plancha de placa de circuito impreso de 1,5 milímetro de espesor. Este tipo de material puede mecanizarse con facilidad y aporta una gran rigidez al conjunto. Como alternativa puede emplearse chapa de hierro o cualquier otro material que aporte la robustez necesaria. En los bordes longitudinales, se pegan con cianoacrilato sendos perfiles en forma de "U" (ref. 263 de Evergreen), y en los testeros, dos piezas de 28 x 3 milímetros y 1 milímetro de espesor. En ambos extremos, en la parte superior, hay que pegar dos piezas de plancha estriada para simular las tablas del suelo de las plataformas. Sobre los perfiles longitudinales y en sus extremos, se incorporan una especie de refuerzos y, a lo largo del mismo, hay que pegar ocho soportes que pueden realizarse cortando en ángulo un perfil en "U". Finalmente, se fijan los peldaños de acceso, que pueden construirse con piezas de poliestireno de 11 x 2 sujetas con varilla de latón (ver esquemas).
Los rodajes de Electrotrén, del tipo de caja de grasa pequeña, deben encajarse, por lo que habrá que practicar dos huecos en el bastidor de forma que los rodajes queden enrasados con la cara superior del bastidor. Puede ser necesario lijar las estrías de estas piezas. Dada la posición de los ejes en este coche, es preciso utilizar el soporte de enganche de mayor longitud de los tres tipos de los que dispone Electrotrén.
Al no disponerse de documentación sobre la ubicación los distintos elementos de los bajos del bastidor, su construcción queda al criterio del modelista, si bien puede buscar la inspiración en cualquier vagón comercial de esta época. En cualquier caso, deberá tenerse en cuenta la situación de los cilindros de freno y de las cajas de baterías que figuran en el plano.
En el coche real, el bastidor está reforzado mediante tirantas y para simularlas pueden construirse una piezas en forma de "V" con perfil (ref. 262 de Evergreen). Sobre sus vértices se hacen unos taladros que permitan el paso de una varilla de latón de 0,5 milímetros que se fija aportando una gota de pegamento de cianoacrilato con la ayuda de la punta de un palillo. En el centro de la tiranta hay que pegar un pequeño trozo de varilla que simule el tensor. Con la incorporación de unos topes cuadrados del tipo unificado de Renfe, puede darse por terminado el bastidor.
La siguiente etapa y, quizá una de las más laboriosas, es la construcción de los balconcillos. Para realizar estas frágiles piezas podría utilizarse varilla de latón soldada con estaño, pero esto requiere cierta práctica en soldar elementos muy pequeños y podría resultar muy complicado para quienes no tengan experiencia. Siguiendo con los criterios de describir métodos asequibles para la mayor parte de los aficionados, se ha optado por combinar la varilla de latón con piezas de poliestireno y efectuar las uniones con pegamento. Así se ha empleado tiras de poliestireno de 1 x 0,75 milímetros (Ref. 132 Evergreen) para los tramos horizontales, sobre las que se han realizado taladros a través de los cuales se insertan varillas de latón de 0,5 milímetros, que simulan los barrotes verticales de las barandillas. El esquema y las fotografías pueden ser suficientemente explicativos para reproducir estos balconcillos.
A partir de este momento ya es posible acometer la construcción de la caja del coche, siendo esta la tarea con menos dificultades y que se desarrollará en el próximo número de Vía Libre.

En el desarrollo de este modelo, cada uno de los principales elementos que lo integran se han considerado como piezas separadas que, una vez construidas, se ensamblan entre sí mediante tornillos o por simple encaje. De esta forma, se facilitan las labores de montaje y pintura, así como la posibilidad de construir moldes independientes de las piezas.
ModelismoPara construir la caja del coche de viajeros, se parte de una plancha estriada de Evergreen que simula la clásica superficie de tablas. La referencia 3047 (Passenger Car) de esta marca tiene un espesor de 0,75 milímetros con una separación entre estrías de 1,27 milímetros. Cada lateral tiene unas dimensiones de 135,5 por 27 milímetros y, tomando como referencia el plano a escala del coche, se marca sobre la plancha de plástico la situación de las ventanillas con un lápiz. Hay que tener en cuenta que al tratarse de un coche mixto primera-segunda, las distancias entre ventanillas son irregulares aunque, en ambos laterales, están situadas a la misma distancia de los testeros, por lo que se trata de una imagen "en espejo".
Con una cuchilla afilada y una regla metálica se realizan los cortes para practicar los huecos correspondientes en los laterales, repasando los bordes con una lima plana muy fina. A excepción de las ventanillas extremas, todas las demás son "partidas". En estos casos, el cortar la plancha respetando la delgada tira de separación resulta bastante complicado, por lo que es más recomendable practicar el hueco correspondiente a ambas ventanas, incorporándose más tarde la tira central.
En el borde superior de los laterales y debajo de las ventanillas, hay que incorporar unas molduras que se simulan mediante tiras de poliestireno de 0,5x0,5 milímetros y 0,5x0,75 milímetros(ref. Evergreen 120 y 121). Para fijar estas piezas, se utiliza pegamento líquido para poliestireno (por ejemplo, Microweld de la marca Microscale), tratando de evitar que el exceso de pegamento altere la superficie. Para ello, se aplica sobre uno de los extremos de la tira y se fija sobre la plancha de plástico. Sujetando por el extremo opuesto y colocando la tira en su lugar definitivo, se aplica el pegamento sobre uno de los bordes con un pincel fino, con lo que éste se extenderá por capilaridad a lo largo de la tira.
Para construir los testeros se cortan otros dos rectángulos de 37x34 milímetros, teniendo en cuenta que en su parte superior tienen forma curva. El plano adjunto puede servir de guía para recortar estas piezas. De igual forma que en el caso de las ventanas laterales, hay que hacer los huecos correspondientes a las puertas de acceso. Uno de los testeros incorpora también la puerta de los servicios.
La base de la caja es una pieza de poliestireno sobre la que se pegan los laterales y los testeros, tratando de conservar la perpendicularidad de todos los elementos. Una vez finalizada esta fase puede reforzarse la caja incorporando una plancha metálica por la parte superior de la base, que actuará también como contrapeso del modelo. Sobre esta pieza metálica será sobre la que se fijen los interiores del coche, en el caso que se decida su construcción.

Marcos.

Como puede apreciarse en los planos, las ventanillas tienen un marco que se encuentra en un plano más interior que la superficie de los laterales. Estos marcos podrían reproducirse pegando tiras de plástico, perfilando el contorno de cada ventanilla lo que, sin duda, es una tarea sencilla pero sumamente laboriosa. Para simplificar esta fase se ha optado por introducir una nueva "técnica" basada en el uso de los medios informáticos que, actualmente, están al alcance de muchos aficionados.
Se trata de desarrollar el dibujo de estos marcos con la ayuda de cualquier programa de diseño o presentaciones gráficas e imprimir sobre un soporte de acetato, como el que se utiliza para crear presentaciones por proyección. Este material es totalmente transparente, por lo que cumplirá el cometido de reproducir a la vez los cristales de las ventanas y su correspondiente marco al pegarse por la parte interior de la caja. Para esta operación es recomendable el uso de cola blanca, aplicando tan solo unas gotas con la ayuda de un palillo, ya que otro tipo de adhesivos podría alterar la transparencia de los cristales. Si se han elegido adecuadamente los colores de impresión puede conseguirse un efecto muy convincente con este procedimiento.
Una vez colocados los marcos, pueden fijarse los largueros verticales de las ventanillas partidas, mediante trozos de varilla de poliestireno de 1,5 x 0,75 milímetros, que deben quedar enrasados con la caja. Con la colocación de los asideros de las plataformas con varilla de latón, puede darse por finalizada la construcción de la caja.
El techo del coche constituye otro de los elementos independientes del modelo, y su unión con la carrocería se ha previsto por simple encaje. Para lograr esto, es preciso crear una estructura que asegure la correcta curvatura y la solidez del conjunto. El punto de partida es una plancha de poliestireno de 1,5 milímetros de espesor que se ajuste al hueco superior de la caja. Sobre esta pieza se fijan unas "costillas" que en este caso se ha considerado conveniente utilizar siete (dos en los extremos y cinco centrales).
Estas piezas deben tener la misma curvatura que los testeros y deben ser idénticas para evitar que el techo tenga irregularidades. Para facilitar esto se puede partir de varios rectángulos de unos dos milímetros de espesor, que se cortan aproximadamente con las dimensiones requeridas. Mediante un tornillo de banco o cualquier otro método, se sujetan estas piezas apiladas y se practican dos taladros que permitan el paso de tornillos que, una vez apretados con sus correspondientes tuercas, impidan el desplazamiento transversal. Ahora es posible ajustar todo el "paquete" de costillas con lima a sus dimensiones exactas y una vez finalizado este paso, al retirar los tornillos, se habrán obtenido unas piezas de idénticas dimensiones.
Una vez pegadas las "costillas" sobre la base se procede a aplicar una plancha de plástico lo suficientemente delgada para que se adapte con facilidad a la curvatura requerida. Estas uniones pueden realizarse con pegamento de cianoacrilato por su rapidez. No es necesario que esta plancha tenga inicialmente las dimensiones exactas, siendo preferible que sobresalga tanto por el lado de los testeros como por debajo de la base, ya que una vez seco el adhesivo, se eliminan los sobrantes con una cuchilla o mediante lijado.
Como esta primera plancha resultaría muy delgada para garantizar la robustez del modelo hay que aplicar otra encima de esta, de forma similar, pero ahora teniendo en cuenta el voladizo que, en ambos extremos, hay que conceder a la zona de los balconcillos. Durante todo este proceso, es posible que los restos del pegamento hayan dado lugar a irregularidades en la superficie del techo, por lo que puede resultar conveniente emplastecer toda la superficie con masilla efectuando finalmente un lijado que, si no han surgido inconvenientes, dará lugar a una pieza perfectamente regular.
La parte inferior de los voladizos deberá reforzarse pegando otro trozo de plancha, tras lo que deberán practicarse los cortes necesarios para reproducir la inusual forma en "ángulo vivo" que Eugenio Cardona destaca en la descripción de esta serie de coches en el número 443 de Vía Libre.
Sobre el techo y en el testero correspondiente a los servicios, hay que reproducir el depósito de agua que, en algunos coches de esta serie, tiene forma paralepipédica, mientras que en otros se trata de un cilindro. En este caso se ha optado por la primera versión ya que es la que corresponde con los planos disponibles y su construcción es muy simple como puede comprobarse en las fotografías, no siendo necesarias explicaciones complementarias.

Distribución.

En un modelo en miniatura, el reducido tamaño de las ventanillas de este tipo de coches impide apreciar la distribución interior. No obstante, aquellos que prefieran dotar a su modelo de departamentos y asientos, pueden basarse en el plano de planta que figura en el mencionado artículo de Eugenio Cardona. En este caso, también se ha utilizado la técnica de la impresora para confeccionar los interiores, realizando un dibujo que reproduzca todo el pasillo interior del coche, con las puertas de los departamentos de primera y segunda clase. Hay que tener en cuenta que la impresión sobre un soporte transparente da como resultado una imagen traslúcida, por lo que el efecto podría resultar irreal. Para solucionar este aspecto, se han realizado dos impresiones, una correspondiente a la vista desde el pasillo y otra al interior de los departamentos, pegando entre sí ambas piezas. De esta forma, aunque no se consigue un efecto totalmente opaco, se reduce considerablemente la transparencia de las zonas que simulan los paneles de madera.
El método de la impresión sobre material transparente también se ha utilizado para reproducir los soportes del techo en las plataformas. Estas piezas, dotadas de complicadas filigranas fruto del componente artístico de los cerrajeros de la época, también pueden fabricarse en latón por el método de fotograbado, pero es evidente que esta opción no estaría al alcance de muchos modelistas.

Cada modelista suele contar con sus propios procedimientos y preferencias para simular el aspecto de los coches de madera, por lo que el método empleado en esta ocasión puede ser uno de los muchos que pueden aplicarse. En principio, en la decoración de este modelo solo se ha empleado el aerógrafo para pintar el bastidor y el techo, utilizándose pinceles para la caja. El color base es un marrón medio sintético de textura mate, desplazando el pincel en el sentido de las tablas para simular el efecto de las vetas. Una vez seca esta capa de pintura se aplica un tinte transparente para madera (nogalina o similar) que proporciona el aspecto irregular acentuado por el oscurecimiento de las estrías. Finalmente debe aplicarse una mano de barniz satinado.
En este tipo de coches, las inscripciones son muy escasas, limitándose al rótulo de "Renfe", e incluyendo la zona asignada a la matrícula del vehículo y a la clase. Estas inscripciones se realizaban mediante números y letras de latón o bronce atornilladas sobre las tablas de la caja. Reproducir este sistema de rotulación en un modelo en miniatura resulta complicado. En este caso se ha recurrido a letras transferibles comerciales de 1,5 milímetros de altura en color oro, de la marca Letraset (actualmente esta referencia no está en catálogo) y para confeccionar los números romanos correspondientes a la clase de los departamentos, se han cortado pequeños trozos de varilla de latón de 0,3 milímetros, que se han pegado sobre la superficie de plástico. Esta fase requiere bastante minuciosidad ya que la superficie de adherencia es mínima. En los laterales del bastidor también se han incluido los rótulos de matrícula y zona en color blanco.
El montaje final del modelo no requiere más que fijar los dos tornillos que unen el bastidor y la caja, introducir la pieza que reproduce los interiores y encajar el techo, y se habrá conseguido un coche de viajeros con la vistosidad y el sabor ferroviario de los tiempos del vapor.
Reiterar finalmente que las alternativas expuestas no pretenden alcanzar las cotas de calidad de los modelos construidos en latón fotograbado. Los modelistas expertos quizá no encuentren en esta ocasión ninguna aportación a sus conocimientos, pero el objetivo ha sido tratar de sugerir soluciones sencillas y baratas, con materiales vulgares, que generen el interés de los que se sienten atraídos por el modelismo de pieza pero, que se asustan al escuchar las sofisticadas técnicas empleadas por los eruditos y los considerables precios que pueden llegar a manejarse.