Para los aficionados al tren miniatura, los vagones de bordes no han perdido vigencia, ya que su variedad de formas y tamaños los convierten en un elemento atractivo para composiciones de cualquier época, en donde la falta de uniformidad que aporta el hecho de intercalar modelos de diferente longitud y altura, da lugar a una estética especial.
(02/12/2007)
Dentro del parque de vehículos de carga, los vagones de bordes han sido elementos imprescindibles para la explotación ferroviaria. Desde los comienzos de la historia del ferrocarril, su presencia ha sido constante, formando parte de todo tipo de composiciones de mercancías o dando lugar a trenes puros de mineral.
En su evolución, desde la caja de listones de madera hasta la construcción metálica, los vagones de bordes han ido cediendo su cometido y su fisonomía a los vagones especializados en los distintos tipos de cargas, por lo que su presencia se ha ido reduciendo con el paso del tiempo.
Una ventaja añadida de los vagones de bordes, desde la perspectiva del modelismo ferroviario, es que la carga queda a la vista. Por lo tanto, es posible cambiar la "personalidad" de cada vehículo modificando su contenido, que puede adoptar diversas y vistosas formas, como pueden ser cargas de minerales, contenedores, cajas de embalaje, automóviles, vehículos especiales, transportes militares, etc.., todas ellas apropiadas para ser construidas artesanalmente o a través del parque de accesorios que cualquier aficionado posee junto con el material exclusivamente ferroviario.
Así, los vagones de bordes han formado parte del catálogo de todas las marcas de trenes miniatura, en cualquiera de sus escalas y, tradicionalmente, son los elementos que nunca faltan en las cajas de iniciación de todos los fabricantes.
Para hacer un recorrido a través de las referencias comerciales de este tipo de vagones, habría que remontarse al principio del tren miniatura, considerando, exclusivamente, los fabricantes de modelos de mayor popularidad, solamente en escala HO y equipados con dos ejes. Aquí puede encontrarse un considerable número de piezas cuya descripción puede resultar interesante, teniendo en cuenta que muchas de ellas ya están descatalogadas o bien corresponden a marcas que han dejado de existir.
Toldos
Dentro de la gama de material Payá en escala HO, podían encontrarse varios vagones de bordes bajos y altos. En ellos, se habían adoptado algunos recursos para variar su aspecto, como, por ejemplo, incorporar teleros y toldos. La caja, de plástico inyectado, contaba con unas mínimas inscripciones en relieve que incluía el característico "R.N.", que identificaba al vehículo como perteneciente al parque de Renfe. La longitud entre topes es de 117 milímetros, y el bastidor, de plástico. Utilizando las mismas cajas se realizaron otras versiones sobre bastidor de chapa estampada, incorporando garita de guardafrenos y destinados a formar parte de cajas de iniciación para alimentación con pilas de 4,5 voltios.
Coincidiendo con los modelos antes descritos, otra veterana marca española, hoy también desaparecida, y esa, contaba con vagones de bordes bajos y altos, con y sin garita, de una longitud de 115 milímetros (sin garita) y 125 milímetros (con garita). Al igual que en el caso anterior, se trataba de una reproducción "libre" inspirada en material de Renfe, con inscripciones en relieve que se limitaban a la tara y a las siglas R.N. No obstante, para la época, contaban con un acabado aceptable, y las referencias disponibles se presentaban en color gris y marrón.
A mediados de los años 60 surge una marca que, pese a contar con un catálogo muy reducido, se convirtió desde su aparición en el mercado en una de las más prestigiosas entre los aficionados, debido a la calidad de sus modelos, inusual en aquellos momentos. Se trata de Garvi que, entre cuyas escasas referencias, se encuentra un vagón de bordes bajos típicamente español. El modelo, como el resto del material de esta firma, está perfectamente moldeado aunque tenía el inconveniente de tener sus inscripciones en relieve. Además, carecía de acabado con pintura, lo que restaba vistosidad a una pieza que, salvo esto, se podía considerar como excepcional. Otra peculiaridad era la variedad de las cargas con que se presentaba, en algunos casos tan realistas que eran auténticas, como la que tenía pequeños granos de pirita. Bastantes años después de la desaparición de Garvi, este modelo volvió a ver la luz, ya que Ibertrén incluyó en su catálogo una referencia idéntica, lo que hace pensar que, por alguna circunstancia, los moldes originales de Garvi llegaron a poder de Ibertrén.
Moldeo
En la primera etapa de Electrotrén dentro de la escala HO todavía no se habían implantado los sistemas de moldeo por inyección, por lo que la totalidad del material de esta firma se realizaba con chapa estampada. A esta época corresponden unos vagones de bordes que, con el paso del tiempo, se han convertido en piezas muy cotizadas por los coleccionistas. Aunque, dado el proceso de fabricación no se trataba de piezas muy detalladas, las dimensiones y el acabado eran bastante acertados, por lo que ya hacían entrever la preocupación por la calidad que ha mantenido esta firma española desde sus orígenes.
Más adelante, con la incorporación de maquinaria para moldeo de plásticos, Electrotrén ha ido incrementando su catálogo con numerosas versiones de vagones de bordes, comenzando su producción con las series 1000 (plataformas), 1100 (bordes bajos) y 1200 (bordes altos), todos ellos correspondientes a vehículos con laterales de listones de madera y puertas metálicas laterales, adecuados para todo tipo de cargas, ya sean a granel o embaladas y con una longitud entre topes de 115 milímetros. De hecho, Electrotrén ofrecía versiones vacías o con cargas minuciosamente detalladas, algunas de ellas muy curiosas por los materiales empleados, como cajas de embalajes de madera, toneles de vino, tinajas, saquitos de tela rellenos de serrín y cosidos a mano, etc... Estas referencias ya contaban con una precisión y un detalle notablemente superior a cuanto se había fabricado anteriormente en España, que se ponía de manifiesto tanto en la caja como en los bajos del vagón, con una cuidadosa reproducción de las cajas de grasa, ballestas, zapatas de freno, etc...
Enganches
Utilizando el bastidor de los modelos anteriormente descritos, Electrotrén reprodujo un vagón de bordes altos de caja metálica. Las versiones de decoración basadas en este modelo no han tenido mucha continuidad en el catálogo, lo que ha originado su clasificación como piezas raras por parte de los coleccionistas.
Con el paso del tiempo, Electrotrén ha presentado varios modelos de este tipo de vagones, cada vez con mayor precisión y detalle, y ha incorporado caja para enganches intercambiables NEM 362 a todos ellos. Estas nuevas versiones corresponden a vagones más modernos, de mayor longitud (162 milímetros), equipados con teleros o testero alto (referencias 1420/1422). Con bordes altos aparece una versión del vagón tipo Elos (ref. 1250/1252), que incorpora numerosas piezas (asideros, estribos, volantes, etc.) para detallar el modelo, y también se ofrecen cargas de mineral o una original carga de chatarra construida en fundición de metal blanco. Asimismo, aparecen reediciones de antiguos modelos notablemente mejorados, como es el caso de las anteriores referencias 1000 y 1100, que se amplían con las 1020/1022 y 1122, en las que se han utilizado nuevos moldes para la mayor parte de sus piezas.
Recientemente, Electrotrén se ha inspirado en el pasado para realizar uno de los vagones más característicos de las redes españolas, los vagones plataforma Mfhv y los de bordes altos X-2. Bastantes de estos simpáticos vagones circularon en las antiguas compañías y en Renfe con diversas versiones de decoración, y también han tenido un hueco en el catálogo de Electrotrén. Se presentan en todas sus posibles combinaciones: sin garita, con garita y con balconcillo, y han sido escrupulosamente reproducidos en todos sus detalles, incluidos bajos. Habida cuenta de su atractiva estética y su pequeña longitud (88 milímetros) es una pieza ideal para formar composiciones amplias en número de vehículos, pero de aceptable longitud para poder circular por instalaciones pequeñas. Se han presentado hasta la fecha versiones de decoración en color gris (épocas II- III) Y rojo óxido (épocas III-IV), así como de las antiguas compañías como MZA. Igualmente se han adoptado decoraciones especiales como los adscritos al parque "TE" o "CR" o aquellos destinados a servicios concretos (carboneros). Como accesorios se ofrecen cargas de carbón o mineral para los bordes altos, y para las plataformas se han elegido elegantes automóviles de los años 30 de la firma Praliné.