La construcción, transformación o decoración de cualquier vehículo ferroviario en miniatura requiere la incorporación de las inscripciones o logotipos del modelo real. Esta fase, junto con la dela pintura, puede llegar a ser la más importante, ya que los efectos negativos de una decoración deficiente suelen ser más apreciables que otros defectos de construcción de un modelo.
(04/10/1995)
Lamentablemente, los medios con que podía contar un modelista ferroviario para reproducir las inscripciones han sido muy deficientes.
Al margen de procesos profesionales, aptos para fabricación de un considerable número de piezas, como la serigrafía, tampografía o flexografía, y de otros absolutamente artesanales, como la rotulación manual, existen fundamentalmente dos sistemas para poder decorar modelos miniatura: los transferibles y las calcomanías deslizantes.
Los transferibles tienen como principal ventaja el carecer de soporte, por lo que, una vez fijados sobre la pieza, su aspecto es más real. No requieren ninguna preparación previa de la superficie ni del material y su colocación resulta, generalmente, sencilla al no precisarse más que un punzón romo como toda herramienta.
Colores
Los inconvenientes residen en que hay que depender de los tipos de caracteres, tamaños y colores que comercializan los fabricantes de este tipo de productos. La oferta válida para modelismo se limita a letras y números, generalmente en colores negro y blanco, de una dimensiones mínimas de 1 milímetro de altura. También es posible encontrar en papelerías técnicas muy especializadas otros colores como rojo, verde, azul, amarillo oro y plata, pero de mayores dimensiones. Igualmente tienen aplicación en algunas actividades de modelismo las hojas de líneas y puntos, cuya utilización es idéntica a la de los caracteres alfanuméricos.
El uso de transferibles tiene limitadas sus aplicaciones en el caso de piezas cuya superficie presente irregularidades, ya que difícilmente se pueden fijar los caracteres sobre zonas no planas, aunque en el caso de tipos de tamaño considerable, como es el caso de los números laterales de las locomotoras de Renfe, es posible utilizar los transferibles como máscara aerográfica, pintando previamente la zona con el color de los números, fijando los transferibles temporalmente, incluso sobre piezas salientes o estriadas, y pintando finalmente en el color del resto de la carrocería. Una vez seca la pintura es posible desprender los transferibles que sirvieron como máscara por medio de un trozo de cinta adhesiva apoyado y retirado las veces que fueran necesarias.
Evidentemente, con estos medios no resulta fácil realizar logotipos o cuadros de características de locomotoras, coches o vagones en escalas inferiores a 1:43.
La otra opción posible es la utilización de calcomanías deslizantes o “al agua”. Estos materiales se realizan partiendo de un papel engomado sobre el que se aplica una delgada película de barniz o laca transparente que actúa como soporte. Por medio se sistemas serigráficos u otros empleados en artes gráficas, se imprimen los diferentes motivos utilizando tintas opacas. De esta forma es posible combinar colores o realizar impresiones superpuestas. En algunos casos, la película soporte se aplica serigráficamente, limitando su presencia al entorno del rótulo o logotipo, con lo que no es preciso recortar con precisión cada grupo de inscripciones.
A grandes rasgos, el proceso consiste en que, al humedecerse el papel, la goma se disuelve y la película se desprende arrastrando parte del adhesivo que actúa como fijador en la ubicación definitiva.
En principio, la aplicación de calcas no supone ninguna dificultad pero, para conseguir unos resultados óptimos, se requiere una mínima experiencia y emplear ciertos productos auxiliares para mejorar, sobre todo, la adherencia y hacer imperceptible la película soporte.
Aparte de otros procedimientos, fruto de la experiencia de cada modelista, merecen reseñar algunos consejos. En primer lugar, en el caso de tener que recortar los grupos de inscripciones, deberán utilizarse unas tijeras afiladas, nunca una cuchilla de modelista, pues el borde sería, en este caso, más perceptible. El agua en donde se sumerjan las placas deberá estar preferiblemente tibia, con lo que se incrementará la elasticidad de la calca y se evitarán posibles deformaciones posteriores debidas a fenómenos de dilatación. El tiempo de inmersión deberá ser el imprescindible para que se ablande la goma, sin que la película llegue a desprenderse dentro del agua ya que podría llegar a disolverse todo el adhesivo. Después de extraer la calca del agua con la ayuda de unas pinzas y eliminar el exceso de agua, apoyándola sobre un papel absorbente, se aproxima esta a la zona prevista para su fijación y con un pincel se frota suavemente para que la capa se desprenda y se deslice sobre la superficie del modelo. Debe procurarse no tocar la película con los dedos, ni siquiera con la pinza ya que, al ser tan delgada, se deteriora con suma facilidad.
Es recomendable sumergir la calca, después de la permanencia en agua e inmediatamente antes de su colocación, en un recipiente con goma arábiga muy rebajada con agua, así como utilizar productos específicos para la aplicación de calcas, de venta en establecimientos especializados en modelismo y maquetas.
Micro
Estos productos se denominan genéricamente micro set y micro sol. El micro set actúa como fijador y debe aplicarse previamente en el lugar previsto para la calcomanía. Una vez presentada pueden añadirse con un pincel unas gotas de micro sol, que ablandará la película y favorecerá así su adaptación a superficies rugosas, evitando la formación de burbujas de aire. Finalmente, para unificar la textura de la superficie, debe aplicarse con aerógrafo una capa barniz a todo el modelo, que cumplirá además la misión de fijar definitivamente las inscripciones y hacer que la película soporte sea prácticamente invisible.
La presencia de calcas específicas para meterial ferroviario español había sido muy escasa. Tan solo Mabar había comercializado, con escala H0, unas hojas con logotipos, rombos de velocidad y algunos cuadros de características, así como otra con líneas amarillas previstas, fundamentalmente, para la decoración de locomotoras diesel. A esto pueden añadirse algunas pequeñas tiradas correspondientes a los rótulos de modelos comercializados en forma de kit de montaje y un grupo de inscripciones, editado por Electrotrén, para complementar los coches de la serie 5000, del que se puede destacar la extraordinaria calidad y nitidez de las impresiones.
Con la aparición en el mercado de Ferrodecals, el panorama ha cambiado de forma espectacular ya que esta firma ha lanzado una variada gama de inscripciones, tanto en escala H0 como en N, que cubren una buena parte del material motor actual de Renfe. Igualmente existen referencias dedicadas al material de viajeros, regionales y cercanías así como a algunas piezas específicas de furgones y plataformas porta-automóviles. En su catálogo actual, Ferodecals cuenta con hojas de calcas, en escala H0, de las series de locomotoras 269 (épocas III, IV y V) incluyendo las subseries 269-200/300, 269-500, 260/600 y versiones Cercanías y Talgo-200. Series 279 u 289 (épocas IV y V), 276 (épocas IV y V), subserie 276-200 (época V), 333 (épocas IV y V), 304, 307, 281 7 251.
En material remolcado se incluyen inscripciones de las series de coches 9600, 10000 y 11000, furgones DDMA (épocas IV y V) y furgones JJPD, así como un surtido de logotipos varios (Renfe en colores gris, azul y amarillo, Cercanías, Regionales y Paquexpres).
En escala N están disponibles las inscripciones de las distintas versiones de la serie 269, así como logotipos Renfe idénticos a los descritos anteriormente para H0.
Para complementar estas rotulaciones, generalmente de pequeño tamaño, se ofrecen máscaras serigráficas con números adecuados para la matriculación lateral de locomotoras. Estas máscaras pueden utilizarse como se indicó anteriormente, pero cuentan con la ventaja de que, una vez aplicada la pintura final, pueden retirarse con suma facilidad, pudiendo, incluso, ser reutilizadas. Las diferentes alturas en que se presentan estos números son: 14 milímetros (adecuados para las series 316, 318 y 321 en H0), 10 milímetros (series 269 y 276 en H0), 9 milímetros (series 316, 318 y 321 en N) y 7 milímetros (válidas para formar el numeral de orden en combinación con los caracteres de 14 milímetros).
Además de elementos para rotulación, Ferrodecals cuenta con una serie de productos accesorios que, aunque escasos de momento son de gran importancia para el modelista, como son una gama de pinturas sintéticas correspondientes a la práctica totalidad de los colores empleados en el material rodante de Renfe, rigurosamente contrastados con los matices reales. Así, puede encontrase la gama de colores “Estrella”, la combinación amarillo-gris oscuro-gris claro de la Une de Tracción, azul-blanco-gris Largo Recorrido, verde-amarillo diesel, marrón mercancías, etc.
Utilizando un soporte autoadhesivo blanco, Ferrodecals ofrece otro grupo de productos para escalas H0 y N (“Línea azul”). En este caso se trata de sendas hojas de rótulos indicadores de estaciones Renfe (señalización-numeración de vías, indicadores de salida, etc). En este mismo sistema se ofrece una hoja con matrículas de automóviles españolas que permiten decorar vehículos en escala 1:87.
Finalmente, existe la denominada “Línea amarilla-metal”, con dos únicas referencias en la actualidad, correspondientes a las cajas ubicadas en el techo de las locomotoras integrantes de la subserie 269-22/231, realizadas en escala H0 y N en función de metal blanco.
La aparición de una marca como Ferrodecals ha supuesto un cambio absoluto en las tareas de fabricación y transformación de material español. Como siempre, detrás de estas iniciativas comerciales, tiene que haber un auténtico aficionado. En este caso se trata de José Luis Rodríguez a quien probablemente, aunque no le conozcan personalmente, muchos modelistas ferroviarios le estarán muy agradecidos. Fotos del autor.
El Taller
Tengo interés en construir una maqueta de la estación de Béjar, pero tengo dudas entre la escala H0 y la N, debido al gran tamaño de esta estación. La maqueta en la que he pensado es la base para una grande transportable en módulos de 1x1 metros, por la que circularía material rodante antiguo y moderno. En la primera etapa quiero construir dos módulos, en los que colocaré una estación de viajeros y una zona industrial. ¿Podrían orientarme en cuanto a las dificultades de mi proyecto y sobre el precio del material que debo comprar? Fernando José Villares García. Béjar (Salamanca)
A la vista del trazado que pretende realizar, en módulos de 1x1 metro, no va a tener más remedio que recurrir a la escala N (1:160), ya que en escala H0, el diámetro mínimo de curvatura es de unos 70 centímetros. Incluso para escala N podría encontrase con dificultades para poder desarrollar el circuito previsto, por lo que le sugerimos consulte un catálogo de vías de cualquiera de las marcas de mayor difusión en España y realice un diseño preliminar a escala, teniendo en cuenta las limitaciones que suponen los radios de curvatura, aunque se utilice vía flexible.
En cuanto a material rodante, dada la desaparición de Ibertrén, en la actualidad no es fácil adquirir mucha variedad de material español en escala N, a excepción de las referencias de Arnold (locomotora 252, ferrobís FER-301 y automotor Zaragoza, coches de largo recorrido series 9600, 10000 y 11000) y Roco (locomotoras 276 y 307 y coches de largo recorrido), ya mencionadas en VIA LIBRE. No obstante, le confirmamos que Electrotrén e Ibertrén han reproducido es escala H0 las series Renfe 313 y 304, respectivamente, pero nunca en escala N.
Dada la gran diversidad de calidades y las oscilaciones del mercado, no estamos en condiciones de indicarle ningún dato en lo referente a precios.
En cualquier caso le aconsejamos que contacte con cualquier establecimiento especializado en trenes miniatura, con la seguridad de que atenderán sus consultas.