Trasladar a los modelos miniatura los cambios que Rente ha introducido en la decoración del material de tracción puede ser una actividad modelística sencilla que permite ampliar y poner al día el parque de locomotoras españolas.
(02/12/2007)
En los últimos años, Renfe esta llevando a cabo la unificación de la decoración del material de tracción aplicando un esquema donde predominan el color amarillo y el gris oscuro. Este cambio de imagen ha tenido cierto reflejo en el terreno del modelismo ferroviario comercial, con la aparición de dos modelos de Lima, para escala H0, correspondientes a las series 318 y 276, así como una versión de la serie 333 por parte de Electrotrén. También en escala N, Ibertrén presentó las series 269 y 276, pero la desaparición de esta marca ha hecho que esta oferta no fuera muy duradera. No obstante, los afortunados que dispongan de piezas de Ibertrén. en anteriores versiones de decoración, tanto en escala H0 como en N, pueden llevar a cabo el cambio de pintura, con lo que, de una forma sencilla, podrán contar con un vistoso material de tracción en su más reciente estado.
Estas tareas no revisten dificultad alguna para quienes posean cierta experiencia en pintura de modelos. Para aquellos que nunca lo hayan acometido, puede ser una excelente ocasión para iniciarse. La nueva decoración es aplicable a la práctica totalidad del parque motor actual de Renfe. En las fotografías figuran ejemplares de las series 269, 276, 321 y 333. Las tres primeras proceden de modelos de Ibertrén, y el último es de Lima, aunque su presencia es anecdótica ya que como se ha mencionado, existe una versión de Electrotrén que se ajusta más fielmente a la locomotora española, y que ya cuenta con esta decoración.
A partir de estas mismas referencias comerciales es posible realizar adaptaciones a otras series o subseries con estos mismos colores, como serían las 279, 289 y 269 con el nuevo diseño de las ventanillas del frontal. Igualmente la 276 admite las modificaciones de la subserie 200, más apreciables en los frontales, con la incorporación de nuevas ventanillas, faros de doble óptica y equipos de aire acondicionado para las cabinas. Finalmente, la serie 321 también adopta un nuevo aire con los cambios que afectan fundamentalmente al frontal, prescindiendo de las clásicas placas de numeración iluminadas.
Como orientación, para quienes puedan manejar cartas de colores normalizados, se puede mencionar que los tonos que emplea Renfe para este nuevo esquema de decoración, son el RAL-1021 (amarillo cadmio), RAL-7016 (gris antracita) y RAL-7001 (gris plata), aunque debe tenerse en cuenta que esta clasificación se basa en apreciaciones realizadas por simple comparación, con luz natural y sobre vehículos limpios pero no recién pintados.
En las siguientes líneas se hará mención a referencias de la marca Tamiya, ya que esta firma cuenta con los mismos códigos para pinturas acrílicas y sintéticas. No obstante, las recomendaciones son igualmente trasladables a otras marcas como Humbrol, Pactra, Revell, etc.
Mejoras. En algún caso, se puede aprovechar para llevar a cabo algunas modificaciones, o bien para aportar detalles que mejoren la calidad del modelo. Esta circunstancia se da en la locomotora de la serie 269, que puede dotarse con los elementos más característicos de la subserie 269.222/331, que quedaron detallados en el número 357 de VÍA LIBRE, al describir la versión para arrastrar composiciones de la serie 450.
Las japonesas constituyen la serie más numerosa del parque de tracción de Renfe, y todas sus subseries cuentan con elementos en los nuevos colores de decoración.
En el modelo que figura en las fotografías, se ha elegido la versión más sencilla, es decir, el modelo de Ibertrén sin más modificaciones que la inversión de los pantógrafos.
En el modelo de la serie 321 puede resultar muy efectista mejorar las placas de numeración de los frontales, que se pueden realizar cortando y pegando una lamina delgada de plástico negro en la que, previamente, se ha fijado la numeración con caracteres transferibles. Otra modificación que realzará la pieza es sustituir los pasamanos y asideros simulados por otros, construidos con alambre de, aproximadamente, 0.3 mm de diámetro e incluir unas franjas, generalmente verdes, en la zona superior de las ventanillas frontales por el lado interior del cristal, que actúan como parasol.
En el caso de la 276, dado el excelente detallado del modelo original, solo seria preciso dotarle, en uno de sus extremos, de enganche de husillo y mangueras de freno y calefacción.
Claro y oscuro. Como es habitual, la primera fase de transformación consiste en desmontar la locomotora guardando cuidadosamente todas las piezas. Siguiendo la directriz básica del pintado de modelos, se comenzará a pintar con el color más claro, es decir el amarillo. Para ello se puede emplear la referencia X-8 de Tamiya. Como siempre, el uso de aerógrafo o pulverizador resulta fundamental para pintar modelos ferroviarios. En este sentido conviene subrayar que el manejo de estos sistemas no supone grandes dificultades y, en todo caso, siempre son superables con un mínimo entrenamiento. A cambio, los resultados obtenidos son incomparablemente superiores a los que pueden conseguirse con el uso de pinceles.
Para la siguiente fase de pintura deberá recurrirse al habitual enmascarado. En este caso la operación es muy sencilla, ya que simplemente hay que perfilar un rectángulo que queda delimitado por las puertas de acceso a la cabina - incluyendo a estas - y la moldura longitudinal que separa el lateral del techo. Para el color gris oscuro puede emplearse la referencia XF-63, ligeramente oscurecida con negro. El bastidor, en su totalidad, también deberá pintarse en este color.
Para la parte central del techo también habrá que efectuar un enmascarado que permita pintar en un tono de gris más claro. Finalmente, deberán añadirse algunos detalles como pintar los faros no funcionales (gris acero en el centro y plata en el borde), marcos de las ventanillas de los frontales y moldura del faro central (en plata) y los soportes de señalización (rojo).
Transferibles. Renfe ha unificado el tipo de caracteres para las inscripciones, decidiéndose por el formato Helvética medium, con lo que ha hecho un gran favor a los modelistas, ya que este tipo de letras es habitual en los catálogos de los fabricantes de transferibles. Así, los grandes caracteres numéricos blancos de los laterales, pueden realizarse con la referencia 22.48 N de Letraset con una altura de 12.8 mm. Para las restantes inscripciones puede contarse, felizmente, con referencias de Ferrodecals, que incluyen, entre otras, numeraciones de las locomotoras series 269, 276, 321 y 333, así como logotipos e inscripciones de Renfe en azul.
En este sentido conviene hacer algunas recomendaciones para su fijación, como es el utilizar siempre, para recortar, tijeras, preferiblemente curvas, procurando seguir el perfil del rótulo o logotipo y evitando, en lo posible, crear vértices vivos. También es recomendable el uso de productos específicos para calcas deslizantes, como el Microsol y el Microset, y sumergir la calca unos segundos en goma arábiga o Alquil muy diluidos, antes de presentarla sobre el modelo.
No obstante, si se pretende modificar estas numeraciones, puede recurrirse a aplicar números trasferibles de pequeño tamaño ya que existen hasta de 1 mm de altura, en colores blanco y negro, como es el caso de la referencia 23.4 CLN de Mecanorma. Cuando la zona en donde deba colocarse la inscripción presente problemas de accesibilidad para el uso de transferibles, es posible fabricarse uno mismo las calcas deslizantes. Para ello se aplican los caracteres transferibles sobre una parte de una hoja de calcas de soporte continuo, como es el caso de Ferrodecals, que este libre de inscripciones, continuando el proceso de la forma habitual.
Finalmente, es recomendable aplicar una capa de barniz satinado que, a la vez que protege las calcas, proporciona un acabado más real y uniforme.