Cookie Consent by FreePrivacyPolicy.com El metro de la Meca, inaugurado a tiempo de la Peregrinación del Cordero

Portada:  Noticia de actualidad


Funcionará inicialmente con un 35 por ciento de su capacidad en esta fiesta musulmana anual que atrae a 2,5 millones de peregrinos todos los años

Uno de los proyectos urbanos más importantes del mundo, el metro Al-Mashaer Al-Mugadassah, en la ciudad saudí de la Meca, realizó el pasado 15 de noviembre su primer viaje comercial. La línea, de dieciocho kilómetros de longitud, se ha inaugurado a tiempo para la celebración de la fiesta Hajj o del Cordero, que atrae alrededor de 2,5 millones de peregrinos a la ciudad santa todos los años.


El metro de la Meca, inaugurado a tiempo de la Peregrinación del Cordero
 
El metro es automático, aunque en un primer momento circulará con conductor.
 
 

(17/11/2010) El metro conecta los lugares de peregrinación de Mina, Muzdalifa y Arafat, e inicialmente funcionará con conductor y a un 35 por ciento de su capacidad de diseño. La conducción automática comenzará a mediados del próximo año, lo que permitirá a la línea utilizar toda su capacidad -72.000 viajeros por hora y dirección en la fiesta Hajj de 2011-, circulando los trenes en convoyes de tres, a intervalos de noventa segundos.

La empresa china CNR Changchun está suministrando una flota de 17 trenes Tipo A, formados por doce coches, capaz cada uno de acomodar alrededor de tres mil viajeros. En la actualidad, están en servicio doce trenes, y el resto se entregarán a finales de diciembre.

Pérdidas

La velocidad a la que se ha construido el metro, cuyo coste se ha elevado a unos 1.322 millones de euros, ha sido impresionante: las obras comenzaron en febrero de 2009. Sin embargo, el proyecto no se ha visto libre de problemas, ya que la empresa contratista china, CRCC, emitió un comunicado a la Bolsa de Hong Kong el mes pasado, afirmando que prevé incurrir en unas pérdidas de unos 457 millones de euros con el proyecto.

Aumento de capacidad

CRCC afirma que la cantidad de trabajo que debía asumir se incrementó notablemente durante el período de construcción, frente a las cifras que se habían manejado a la firma del contrato. También afirma que las obras que debía haber acometido el propietario del proyecto sufrieron retrasos, y que las especificaciones se cambiaron durante la construcción para aumentar la capacidad. CRCC asegura que, para completar la línea en el plazo previsto, se vio obligada a comprometer recursos adicionales para el proyecto, lo que condujo a unas pérdidas considerables.