Renfe ha comunicado que durante la última semana de agosto se retiraron dos nuevas ramas de la serie 106 AF de Talgo para su supervisión. Esta actuación forma parte del plan de control y seguimiento que se elaboró el año pasado para garantizar la seguridad en consenso con la Agencia de Seguridad Ferroviaria Española.
(04/09/2026)
El plan de control y seguimiento que Renfe ha elaborado tras las fisuras aparecidas en los bogies de la serie 106 AF de Talgo el año pasado “se está demostrando efectivo” y permite “detectar cualquier afección sobre los bogies antes de que se produzca y tomar las medidas necesarias”. Renfe ha avanzado que “mantendrá fuera de circulación cualquier tren sobre el que exista una duda respecto al estado de estos componentes y únicamente autorizará su explotación cuando haya superado los controles técnicos establecidos”.
En esta ocasión, los nuevos casos se han detectados con el programa de inspección y seguimiento que mantiene sobre esta flota desde julio de 2025. “Las técnicas empleadas permiten identificar y anticipar indicios en una fase temprana y adoptar medidas preventivas antes de que puedan afectar al comportamiento del material en servicio”.
Además, ante estos nuevos hallazgos, se ha requerido al fabricante que “profundice en el análisis de las causas, determine el alcance del problema y adopte todas las medidas técnicas necesarias para garantizar la fiabilidad de los bogies actualmente en servicio”. Por su parte, Talgo ha trasladado a que estas marcas han aparecido en trenes que no han circulado por el corredor Madrid–Barcelona,” lo que permite descartar el estado de esa infraestructura como causa principal de los daños detectados”. Y, en la actualidad, continúa analizando el origen de estos defectos.
Vigilancia
Junto a esta última actuación, el operador ha explicado que mantendrá una vigilancia reforzada sobre el conjunto de los trenes S106, “con independencia de las líneas o corredores por los que hayan circulado, y continuará retirando preventivamente cualquier material en el que las inspecciones detecten indicios que requieran análisis adicional”.
Asimismo, estima que es muy necesario que los profesionales responsables de la conducción y el mantenimiento de estos trenes dispongan de todas las garantías necesarias para desarrollar su trabajo. Renfe mantendrá informados a los maquinistas y a sus representantes sobre las medidas de control adoptadas y sobre la evolución de los análisis técnicos.
Acuerdo con Talgo
Estas supervisiones se producen tras el convenio cerrado este verano entre Renfe y Talgo para modificar el proyecto de los treinta trenes S106 adquiridos y transformar las quince unidades actualmente equipadas con bogies de ancho fijo en composiciones de rodadura desplazable. “La actuación permitirá disponer de una flota homogénea de treinta trenes S106 de rodadura desplazable, de los que veinte se destinarán a servicios AVE y diez a AVLO”.
Fruto de este acuerdo, se ha consensuado que sea Talgo la que asuma la ejecución de todas las fases de esta transformación. Además, garantiza a Renfe el correcto funcionamiento de los bogies de rodadura desplazable durante la explotación prevista de los trenes y que realizará a su cargo las mejoras que pudieran resultar necesarias sobre los bastidores.
Para proporcionar todas las garantías posibles, Talgo ha realizado verificaciones adicionales sobre estos componentes mediante pruebas de extensometría, “cuyos primeros resultados han sido positivos, y se llevarán a cabo ensayos adicionales en banco para completar su validación. Estas garantías y posibles mejoras se extienden también a los trenes de la serie S107, cuyos equipos son equivalentes”.
Con los cambios previstos en la flota se reforzará su fiabilidad y homogeneidad técnica, además de simplificar su mantenimiento y explotación y aumentar su versatilidad para operar tanto en líneas de alta velocidad como en red convencional.
