El Consejo de ministros de Portugal aprobó a mediados de 2025 el Plan Ferroviario Nacional (PFN) y ha encargado a Infraestruturas de Portugal evaluar las inversiones que se marcaron como prioritarias. Entre sus objetivos está el planificar una red a medio y largo plazo que permita al ferrocarril consolidarse como un modo de transporte de alta capacidad y ambientalmente sostenible.
(22/05/2026)
Portugal aborda en la actualidad un conjunto de actuaciones relativas a su red ferroviaria en los últimos años. Entre ellas destaca la construcción de una nueva línea entre Évora y Elvas para acortar la distancia entre Lisboa y la frontera española y facilitar el encaminamiento de los trenes de mercancías del puerto de Sines hacia España.
tra de las principales iniciativas ha sido la rehabilitación integral de la línea de la Beira Alta que, desde la línea Oporto-Lisboa, permite la conexión con Vilar Formoso y Fuentes de Oñoro ya en la provincia española de Salamanca. Y en electrificaciones, la de Faro-Vila Real de Santo António, a orillas del río Guadiana, que separa Portugal de España por la provincia de Huelva.
Alta velocidad Lisboa-Oporto
La actuación más relevante ha sido el proyecto de la línea de alta velocidad Lisboa-Oporto, de 290 kilómetros, que se ha dividido en tres fases. El primer tramo entre Porto-Campanhã y Oiã, de 71 kilómetros, se adjudicó en octubre de 2024, en régimen de concesión a treinta años. Los planes previstos incluyen su extensión hasta territorio español, prolongándola hasta Valença do Minho, que está en la frontera con Galicia.
El Gobierno portugués, consciente de que todas esas actuaciones requerían de una planificación global, ha aprobado recientemente el Plan Ferroviario Nacional (PFN). Este programa recoge el conjunto de acciones que se van a desarrollar y que se han agrupado en tres categorías: inversiones en infraestructura, servicios y modelos operativos.
En la actualidad, algunas de las partidas previstas en el PFN están asignadas y varias de ellas cuentan con financiación de los fondos de la Unión Europea. Por este motivo, incorpora la que ya se están ejecutando en el marco del programa de inversiones ‘Ferrovia 2020’ o del ‘Programa Nacional de Inversiones 2030’ (PNI 2030).
Uno de los principales objetivo del nuevo plan es la interoperabilidad de la red, para lo que se han establecido cuatro parámetros: electrificación con corriente alterna a 25 kV, circulación de trenes de mercancías con una longitud general de 740 metros, carga por eje de 22,5 t y pendientes máximas de 12,55 ‰.
En el PFN se aborda también la idoneidad del ancho de vía y se resalta que la creación de enlaces de ancho estándar “tendría grandes ventajas en el transporte internacional de mercancías de larga distancia y contribuiría a mejorar la competitividad de las exportaciones portuguesas”. Si bien, se alega “que se trata de una cuestión técnicamente compleja”, ya que esta migración además de tener unos costes de inversión muy elevados, puede crear interrupciones en los flujos de tráfico. Además, se indica que debe tenerse en cuenta la posición geográfica de Portugal, para evitar que se creen factores de aislamiento adicionales “al romper la continuidad de la red ferroviaria dentro de la Península Ibérica”.

Tráfico de mercancías
En cuanto tráfico de mercancías, se han fijado tres criterios para impulsar su desarrollo: el acceso a los puertos, el establecimiento de los conexiones internacionales y la longitud de los trenes. En esta sentido, se ha priorizado cuatro corredores. En primer lugar, los que enlazarán con España por Badajoz, a través de la nueva línea Évora-Elvas y a través de la Beira Alta (Vilar Formoso-Fuentes de Oñoro), el corredor norte de Oporto con Galicia y el de Faro-Huelva, que carece aún de proyecto.
Una novedad que aparece en el PFN frente a las previsiones establecidas en el ‘plan Ferrovia 2020’ es la construcción de un nuevo trazado por Bragança y la frontera española de Zamora. Esta localidad portuguesa ya tuvo una línea de ancho métrico de 134 kilómetros que fue clausurada, la llamada “Linha do Tua”, que partía de la del Duero.Dado el crecimiento de la actividad prevista en el puerto de Sines, se apuesta por una conexión con Badajoz apta para el tráfico de trenes de 1.500 metros de longitud Badajoz.
Junto a este despliegue se preve una red de terminales intermodales. En la red principal son las de Oporto (Leixões, Valongo y Vila Nova de Gaia), Pampilhosa, Alfarelos, Lisboa (Lisboa Norte, Bobadela y Poceirão) y Sines, junto con Lousado, Cacia (Aveiro), Guarda, Entroncamento, Setúbal y Elvas; mientras que en la secundaria se añade la de Loulé (Faro).
Modernización de la red
Dentro del ‘Plan Ferrovia 2020’, actualmente en ejecución, se ha prestado especial atención a la modernización de varios ejes, como el de la Beira Alta, ya en servicio, que conecta con Medina del Campo-Salamanca-Fuentes de Oñoro. En esta línea, que se extiende desde Pampilhosa hasta Guarda y Vilar Formoso, frontera con España, las obras servirán para aumentar la capacidad, manteniendo la vía única y permitir el tráfico de trenes de mercancías de hasta 740 metros, además se instalará el sistema ERTMS.
La próxima entrada en servicio de la electrificación entre Salamanca y Fuentes de Oñoro podría permitir un futuro tráfico de trenes de viajeros internacionales Portugal-España. Otro de los trabajos que han arrancado son los de la electrificación del tramo del sur entre Faro y Vila Real de Santo António para que los trenes Intercidades puedan llegar hasta esa localidad cercana a la frontera española de Huelva.
Línea Évora-Elvas
Si bien, la actuación de mayor envergadura es la nueva línea Évora-Elvas, de 80 kilómetros la primera que se construye en Portugal en los últimos 25 años. Con este proyecto se busca acortar la distancia entre el puerto de Sines y la frontera española por Badajoz y también establecer nuevos servicios de viajeros entre Lisboa y el Alto Alentejo. En su planteamiento se ha tenido en cuenta también que puede ser una red de larga distancia para tráficos entre Lisboa y España por Extremadura en la que se aproveche la nueva línea de alta velocidad de nuestro país. Según indica el PFN “el tiempo de viaje entre Lisboa y Madrid rondará las seis horas”. Las obras en curso, con fecha de puesta en servicio para 2026 consisten en una plataforma para doble vía electrificada. La velocidad máxima de circulación será igual o superior a 250 km/h. La vía única se instala en ancho ibérico con traviesas polivalentes para facilitar una futura migración a ancho estándar cuando sea posible llevar a cabo la continuidad con España.
Otras de las actuaciones en curso son la renovación de la línea de Sintra y las mejoras en la línea de cintura de Lisboa. En cuanto al material rodante, este año 2026 comenzarán a prestar servicio los 22 nuevos trenes para servicios regionales, adjudicados a Stadler en 2021 para renovar de la flota de Comboios de Portugal (CP). Doce de estas unidades son bimodales, lo que permitirá también su uso en líneas no electrificadas. Asimismo, están pendiente de resolución definitiva la adjudicación de 117 unidades para servicios regionales y urbanos, que inicialmente se han encargado al consorcio Alstom/DST.
Alta velocidad
La construcción de la nueva línea de alta velocidad entre Oporto y Lisboa supone la primera inversión transformadora de la red portuguesa y constituye la base para el desarrollo futuro del sistema previsto en el PFN. Inicialmente se construirá en ancho ibérico, que la hará interoperable con la red convencional, y estará preparada para una futura migración a ancho estándar. Tras la finalización de la red prevista en este plan, el objetivo sería unir con alta velocidad Oporto, Lisboa y Faro con Vigo, Salamanca-Madrid, Badajoz-Madrid y Sevilla respectivamente.
Otros objetivos del PFN
La rehabilitación de la línea de la Beira Alta, Pampilhosa-Guarda, se considera una primera actuación que mejorará el tráfico de mercancías con España, pero el PFN plantea la construcción de una nueva línea para circulaciones de hasta 250 km/h, entre Aveiro y Vilar Formoso, pasando por Guarda, con una estación en Viseu y con conexión con la actual línea de la Beira Alta, cerca de Mangualde y Celorico da Beira. Según se recoge en el nuevo plan, este proyecto “permitirá servicios de alta velocidad entre las regiones Norte y Centro de Portugal o incluso desde Lisboa a diferentes regiones de España”.
Otro futuro desarrollo que se contempla es la conexión con Trás-os-Montes, una opción que devolvería el ferrocarril a Bragança, cuyo trazado de vía estrecha fue desmantelado en 1992. En este caso, se analiza la construcción de una nueva línea diseñada para permitir una velocidad de 160 km/h, “con posibilidad de contar con algunos tramos de hasta 200 km/h, siempre que no suponga costes adicionales significativos.”
Puente sobre el Tajo
El PFN retoma también el proyecto de construcción de un nuevo puente sobre el Tajo, junto a las mejoras de la línea entre Lisboa y Évora, que permitiría nuevas conexiones.
El Gobierno portugués considera que esta infraestructura es una pieza clave, ya que permitiría paliar el efecto del río como obstáculo a la movilidad entre el sur y la capital y también hacia el centro y el norte del país, además de reducir notablemente el tiempo de viaje entre Lisboa y Madrid por Extremadura. Otra mejora sería la posibilidad de integrar los servicios Interurbanos de las líneas al Sur y al Alentejo y cerrar la red de una forma mejor mallada.
Trenes nocturnos
En cuanto a los trenes nocturnos, se plantea la reanudación de los que conectaban Portugal con Madrid y con la frontera francesa (Sud Express) y que fueron suspendidos en 2020 por la pandemia. Este último permitía ir de Lisboa a París con la conexión en TGV desde Hendaya a la capital francesa. Paralelamente, con la finalización de la nueva línea Évora-Elvas, se quieren retomar estas conexiones entre Lisboa y la capital de España a través de la línea de alta velocidad de Extremadura. Las propuestas del PFN plantean llegar a puntos más lejanos de la Península Ibérica, como Barcelona y Valencia.
Miguel Ángel Matute