El pasado viernes concluyó la primera fase de los trabajos realizados por Euskal Trenbide Sarea, ETS, en la antigua estación de Luchana, en el municipio vizcaíno de Baracaldo. La estación formó parte es su día del Ferrocarril de La Robla que unía León y Luchana y hoy en día estará destinada a un uso mixto: por una parte, mantener la actividad diaria de estación de cercanías y, por otra, convertirse en una sede del Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren.
(17/02/2026)
Se trata de una infraestructura de titularidad compartida entre ETS y Adif y las labores de rehabilitación se ejecutan en la parte de la estación transferida al Gobierno Vasco.
El edificio de dos plantas se encuentra situado entre vías y, mientras que en la parte correspondiente al administrador ferroviario estatal siguen circulando trenes de cercanías –por el haz de vías más cercano al río Nervión-, en la parte autonómica –la más cercana al barrio baracaldés de Luchana- se está materializando el proyecto de rehabilitación y puesta en valor del patrimonio ferroviario.

Primera fase de la rehabilitación
La primera fase de esta intervención ha supuesto la reforma de los andenes y los aledaños de la estación construida en 1894, mejorando la accesibilidad, para poder utilizarlos para mostrar parte de la historia del ferrocarril y su importancia en el desarrollo económico y social de la zona.
El proyecto ya ejecutado ha apostado por reforzar el espíritu estético de principio del siglo XX en cuanto a acabados, marquesinas, iluminación y cierres, manteniendo en todo momento el servicio de Renfe.
El proyecto ha contado hasta ahora con una inversión de 568.000 euros por parte del Gobierno Vasco y la actuación en esta primera fase para reformar los espacios y convertirlos en una nueva área expositiva responde a las intervenciones dentro del contexto de la Zona de Actuación Preferente (ZAP) de Ezkerraldea.
En los próximos meses se realizará un trabajo de rehabilitación y colocación por parte de Euskotren de diverso material histórico -del que ya dispone el Museo Vasco del Ferrocarril- y también la locomotora Guipúzcoa, un coche salón, un coche de primera clase, un coche de tercera y un furgón, estos últimos donados recientemente por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao. Este material, una vez renovado, será colocado en las vías en desuso de titularidad autonómica –la línea Iráuregui-Luchana Baracaldo fue desclasificada de la red de interés general del Estado en 2018 y transferida al Gobierno Vasco.

Segunda fase: reforma interior
La segunda fase, la reforma del interior del edificio, se realizará en el futuro. En la planta baja, donde antaño se ubicaban la factoría de gran velocidad y los gabinetes del jefe de estación y del factor de circulación del ferrocarril de Bilbao a Portugalete y las zonas de espera de viajeros del tren de la Robla, se realizarán trabajos para acondicionar el espacio.
En la planta superior, en la que se ubicaban la residencia de trabajadores de la estación y la venta de billetes, está previsto crear un nuevo espacio expositivo de elementos ferroviarios históricos. La estación pasará así a ser una subsede del Museo Vasco del Ferrocarril, situado en Azpeitia (Guipúzcoa).
Luchana contará de esta manera con un centro de interpretación del patrimonio ferroviario, en un punto de la geografía que fue uno de los mayores nudos ferroviarios de España a finales del siglo XIX y principios del XX. En Luchana tenían su origen cinco ferrocarriles, con el objetivo de trasladar el hierro extraído de las minas de El Regato (Baracaldo) y La Arboleda (Valle de Trápaga) hasta los cargaderos de la margen izquierda del Nervión rumbo a otros países.