Concluidas las obras de la estación de Sainz de Baranda de Metro de Madrid

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Estará totalmente operativa en octubre tras una inversión de diecisiete millones de euros

Metro de Madrid ha culminado las obras en sus estación de Sainz de Baranda donde se han instalado cinco nuevos ascensores y un novedoso sistema de presurización, se ha habilitado un vestíbulo más amplio y se han construido dos nuevas salidas de emergencia.


Concluidas las obras de la estación de Sainz de Baranda de Metro de Madrid
 
 
 

(01/09/2009) En la estación, en la que confluyen las líneas 6 y 9 y recibe diariamente 50.000 usuarios, se han invertido diecisiete millones de euros para mejorar su accesibilidad y ampliar la zona de vestíbulo en 135 metros cuadrados y las zonas técnicas.

Las obras de Sainz de Baranda se han prolongado durante veinticinco meses y han supuesto también la renovación de las instalaciones de alumbrado, electricidad y comunicaciones.

Ascensores

De los cinco ascensores instalados, dos conectan directamente la calle con el  nuevo vestíbulo, otros dos éste con los dos andenes de línea 9 y uno con el andén central de la línea 6. Este nuevo vestíbulo era imprescindible para comunicar los dos ascensores que llegan hasta la calle con el nivel de distribución, de forma que los viajeros no tengan que utilizar las escaleras para bajar a ninguno de los andenes.

Las obras han servido también para potenciar los sistemas de seguridad, mejorando los dispositivos de protección contra incendios e instalando nuevas salidas de emergencia con acceso directo hasta la calle, desde los andenes. Estas salidas de emergencia llevan una compartimentación llamada vestíbulo de  independencia que se consigue mediante la generación de un espacio delimitado por una puerta de doble hoja con barra antipánico en cada extremo.

Presurización

Además, se ha introducido un moderno sistema de presurización, de modo que las salidas de emergencia tengan presión de aire negativa, para que en caso de incendio se aspire aire fresco y se evite la acumulación de humos en las áreas de evacuación.

Se trata de introducir aire forzado desde el exterior mediante la disposición de ventiladores que se ponen en marcha en el momento de producirse la apertura desde el andén de la estación y, a través de unos conductos, insuflan aire al interior. Con ello se evita que, en el caso de existencia de humo en el interior de la estación, éste entre en el vestíbulo de independencia, por la corriente de aire que se ha generado en sentido contrario.