Infraestructuras:  Noticia de actualidad


Podría ser la línea C-2 de las Cercanías de Santander

El gobierno de Cantabria está analizando el proyecto de una nueva línea ferroviaria de cercanías entre la estación de Guarnizo, de Adif, y la localidad de Sarón. El nuevo ferrocarril recuperaría un tramo del fallido ferrocarril Santander-Mediterráneo.


El gobierno cántabro proyecta un nuevo trazado ferroviario desde Santander hasta Sarón
 
Vista aérea de la antigua estación de Guarnizo, del ferrocarril Santander-Mediterráneo
 
 

(09/03/2009) La Consejería de Industria y Desarrollo Tecnológico viene analizando desde el pasado otoño el proyecto de una nueva línea ferroviaria entre Santander y Sarón. Se trata de una línea de aproximadamente diez kilómetros de longitud que tendría siete estaciones, una en cada uno de los municipios por los que pasa el recorrido. Las estaciones se ubicarían en el polígono de Guarnizo, Liaño, La Concha, Villanueva, Obregón-Parque de la Naturaleza de Cabárceno, Sobarzo y Sarón. Este proyecto tendría un coste de 31.175.000 euros.

La traza de esta nueva línea ferroviaria, supone la recuperación de parte del antiguo trazado ferroviario de Santander- Mediterráneo. De esta manera, al seguir el antiguo recorrido, la línea propuesta no supondrá apenas agresiones al medio ambiente. En esta misma vertiente ambientalista cabe considerar la construcción de una parada en la puerta del Parque de la Naturaleza de Cabarceno, por lo que se aprovechará esta infraestructura tanto desde un punto de vista turístico como económico. 

Esta nueva conexión entre Sarón y Santander ofrecerá servicio a cerca del 15 por ciento de la población de Cantabria y es, según el consejero Javier Del Olmo, "una conexión rápida, segura y mucho menos contaminante".

Esta actuación se enmarca dentro de la orientación que el gobierno cántabro tiene de fomentar el transporte público colectivo a través de nuevos servicios que posibiliten reducir el uso del vehículo particular. A este respecto, Del Olmo dijo en la presentación del proyecto que se trata de potenciar el uso del ferrocarril, "convirtiéndolo en el medio de referencia en el siglo XXI".

Finalmente, el consejero de Industria indicó que "con esta actuación el Gobierno de Cantabria tiene la posibilidad de gestionar directamente un aspecto que hasta ahora resultaba ajeno, como es la gestión ferroviaria". Esta experiencia está diseñada en su totalidad por el propio Gobierno de Cantabria, a través de la Dirección General de Transportes y Comunicaciones, y se prevé esté ejecutado para 2012.

Beneficios del nuevo ferrocarril

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Perspectiva de la zona de Guarnizo donde se separá la nueva vía del trazado actual de Adif.

Además de conectar los municipios atravesados entre si y con la capital regional, el nuevo ferrocarril facilitaría el acceso a los principales centros administrativos, educativos, sanitarios (Hospital de Valdecilla, Residencia Cantabria….). La intermodalidad preside este proyecto ya que facilitaría conexiones con otros modos de transporte nacionales, regionales y locales. Y esta intermodalidad no se focaliza sólo en Santander. La filosofía del proyecto concibe la terminal sur, en Sarón, como una estación intermodal en la cual podrían confluir los autobuses con viajeros procedentes de la comarca como Selaya, Villacarriedo, Saro, Penagos y Castañeda


Los trabajadores del polígono industrial de Guarnizo tendrán acceso directo por el tren y los visitantes del Parque de la Naturaleza de Cabárceno tendrán una estación en la propia entrada de Obregón.

Modo de operación

La futura línea cuenta con un plan piloto de explotación. Por un lado se contempla un servicio de trenes lanzadera entre Guarnizo y Sarón, discurriendo sólo por el nuevo trazado. El horario de estos trenes se haría coincidir en Guarnizo, tanto en un sentido como en otro, con los horarios de la línea Santander-Reinosa que opera Renfe Cercanías. Este es el modo más sencillo, pero no cabe descartar una alternativa algo más compleja pero más beneficiosa para los usuarios de esta futura línea. Ésta sería la de la circulación de trenes directos, sin transbordo en Guarnizo, desde Santander hasta el término de la nueva línea en Sarón. Esta opción plantea las complicaciones derivadas de remodelar la malla horaria desde Renedo a Santander. Este tramo de vía única electrificada soporta ahora el paso de los trenes de Renfe de Santander a Reinosa de Cercanías, así como los trenes de larga distancia Alvia y los trenes de mercancías.

La línea se concibe en clave de débil tráfico, con circulaciones cada hora por sentido que invertirán menos de treinta minutos en completar el itinerario sobre el nuevo ramal. Será una vía única electrificada en ancho ibérico, de cara a facilitar su conexión con la red de Adif en Guarnizo. Los diez kilómetros de la línea con contemplan estaciones de cruce, salvo en las estaciones extremas de recorrido. Acorde a la legislación vigente, no tendrá ningún paso a nivel e irá toda la traza cerrada para evitar la intrusión a la vía de personas y animales. Los apeaderos serán de factura sencilla, para disminuir los costes tanto de construcción como de mantenimiento.

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FC Santander-Mediterráneo

El nuevo proyecto, en cierto modo, consiste en la recuperación ferroviaria de un ambicioso proyecto de línea concebido en el primer tercio del siglo XX. La línea fue acometida en la década de 1920 y su objetivo era ligar el puerto de Cantabria con el de Valencia. El tramo aragonés, desde Calatayud hasta Valencia ya venía siendo explotado desde finales del XIX por el Ferrocarril Central de Aragón.

El tramo desde Calatayud hasta Santander fue asumido por una de las grandes empresas ferroviarias privadas de la época. Este ferrocarril fue inaugurando progresivamente tramos de una línea que pasaría por Soria y Burgos para llegar, a finales de 1930, hasta la estación burgalesa de Cidad-Dosante. Quedaba el nada despreciable tema de hacer un largo túnel, el de La Engaña, bajo la divisoria cántabra. Hubo una guerra entre medias y una nacionalización de los ferrocarriles.

El régimen de Franco asumió la continuación del trabajo y llegó incluso a terminar este mítico túnel, el más largo de España por entonces. Pero el informe del Banco Mundial, que avalaba créditos a Franco a costa de paralizar proyectos ferroviarios en marcha, sentenció la obra a comienzos de los años sesenta, cuando apenas faltaban medio centenar de kilómetros por explanar, eso si, de una compleja orografía. En Cantabria las explanaciones, por el sur, apenas llegaron pocos kilómetros más abajo del túnel. En cambio por el norte si que llegó a explanarse un buen tramo, justo el que ahora se plantea recuperar el gobierno cántabro. En él se inscribe un túnel sobre el casco urbano de Obregón.