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Alcanzar los objetivos del Plan tendrá un coste aproximado de 100 millones de euros

La Generalitat de Cataluña ha aprobado el Plan Director de Movilidad de Barcelona, PDM, que representa un punto de inflexión en el crecimiento del transporte público, el uso energías alternativas y la reducción de emisiones, además de situar la digitalización, el desarrollo sostenible, la calidad del aire urbano y la emergencia climática como claves.


Cataluña aprueba el Plan General de Movilidad de la región de Barcelona 2020-2025
 
 
 

(17/07/2020)  

El Plan Director de Movilidad 2020-2025 del Sistema Integrado de Movilidad Metropolitana de Barcelona abarca doce comarcas en las que reside el 75 por ciento de la población de Cataluña. Se trata de un plan impulsado por la Autoridad del Transporte Metropolitano, ATM y elaborado conjuntamente por administraciones, agentes de movilidad y ciudadanía. 

El Plan está basado en diez ejes que tratan de forma integral diferentes aspectos relevantes de la movilidad para que sea más saludable y sostenible; más eficiente y productiva; más segura y fiable; más inclusiva y equitativa, y más inteligente y digital. Para llegar en cinco años a estos estándares de evolución, el plan propone un total de 86 medidas que tendrán un coste estimado de unos 100 millones de euros. 

En cuanto al reparto modal, se pretende que los desplazamientos en vehículo privado bajen del 36 al 33 por ciento y que suban los realizados con micromovilidad y transporte público. Si la cuota del transporte público pasara del 17 al 20 por ciento, serían 200 millones más de viajes al cabo del año. 

Medio ambiente 

El Plan destaca medidas enfocadas hacia la ecología y el consumo sostenible insistiendo en reducir el consumo energético y el impacto de los desplazamientos, así como las emisiones de vehículos, entre un 6 y un 16 por ciento. El objetivo es que, en 2025, el 13 por ciento de los turismos, el 7,5 por ciento de las furgonetas y el 25 por ciento de los autobuses, sean de emisión cero o de muy bajas emisiones. En 2025 la movilidad en el ámbito de la ATM de Barcelona emitirá un 6,6 por ciento menos de dióxido de carbono, un 24,8 por ciento menos de óxido nitroso y un 19,1 por ciento menos de partículas PM10.

El plan contempla también la digitalización de los sistemas de billética y, posteriormente, el nuevo sistema tarifario ligado a la T-movilidad que marcará un punto de inflexión en la evolución tecnológica del transporte público en Cataluña.