Infraestructuras:  Noticia de actualidad


Los trabajos para mejorar la vía, la electrificación y la señalización han cumplido la programación prevista

Adif ultima estos días los trabajos de la reforma integral del túnel de Recoletos, iniciados el pasado mes de junio y que han supuesto el corte del tráfico ferroviario desde entonces. Las obras, que constituyen una de las actuaciones más importantes del Plan de Cercanías de Madrid (2018-2025), con una inversión de más de 45 millones de euros, han avanzado según la planificación estipulada su conclusión permitirá restablecer el servicio a lo largo del mes de noviembre, tal y como estaba previsto.


Última fase de las obras del túnel de Recoletos, que se pondrá en servicio a mediados de noviembre
 
 
 

(25/10/2019)  

Las principales actuaciones llevadas a cabo han sido la sustitución de la vía sobre balasto y traviesas de madera por vía en placa, así como la sustitución de la catenaria flexible por catenaria rígida, además de la modernización de la señalización.

En primer lugar, se levantaron las vías existentes a lo largo de todo el túnel y se retiró todo el balasto (35.000 m3). En total, se levantaron 15 kilómetros de vía en parejas de 18 metros mediante dos trenes de doce tolvas cada uno —con una capacidad cada una de ellas de 35 m3)— y un tren con trece plataformas para el transporte de estas parejas de vía a una zona de acopio, previamente habilitada por Adif, en la antigua estación de O’Donnell, donde se separó el material reutilizable.

Una vez vaciado el túnel, Adif ejecutó el hormigón de relleno y procedió al montaje y hormigonado de ambas vías. Posteriormente se descargó y montó el carril, y se ejecutaron las canalizaciones para los cables de señalización y telecomunicaciones.

Para el hormigonado destinado a la ejecución de la vía en placa se han empleado unos 23.000 m3 de hormigón, vertido en la vía de varias formas diferentes en función de las opciones del túnel: desde superficie, mediante hormigoneras entrando en el túnel, mediante tren compuesto por plataformas de hormigonado…

En cuanto al montaje de la nueva vía en placa, se han instalado 30.000 metros de carril de 60 kg/metro y 24.500 nuevas traviesas, y se han montado veinticinco nuevos aparatos de vía.

Por lo que respecta a la catenaria, se desmontaron 15.000 metros de catenaria flexible de cobre que han sido sustituidos por catenaria rígida.

Para llevar a cabo esta actuación, Adif y las diferentes empresas contratistas han movilizado a un equipo humano de unas 120 personas, trabajando en tres turnos los siete días de la semana, a los que hay que sumar a los transportistas de material, conductores de hormigoneras, entre otros.

Pruebas previas a la puesta en servicio

Una vez finalizadas las obras, y antes de la puesta en servicio de la infraestructura, es necesario llevar a cabo una serie de pruebas mediante trenes laboratorio de Adif, que comprobarán la geometría de las instalaciones, así como su comportamiento dinámico.

Por otra parte, se realizarán diversas pruebas de fiabilidad, consistentes en la circulación de trenes por las instalaciones renovadas, comprobando que cumplen con los parámetros de seguridad, homogeneidad, fiabilidad y estabilidad.

Paralelamente, se sigue avanzando en la tramitación de la documentación de seguridad e interoperabilidad requerida en una obra de este tipo.

Túnel de Recoletos, el tramo con mayor densidad de tráfico de la red

El túnel de Recoletos, de más de 7 kilómetros de longitud, comunica las estaciones de Atocha y Chamartín a través de las estaciones intermedias de Recoletos y Nuevos Ministerios. Esta infraestructura, que presta servicio a las líneas de Cercanías C1, C2, C7, C8 y C10, además de a trenes de media y larga distancia, es el tramo que mayor número de circulaciones soporta de toda la red ferroviaria española, con 470 trenes y 200.000 viajeros diarios.

La construcción del túnel se inició en 1933, aunque no se puso en servicio hasta 1967. Gracias a su reforma integral, se mejorará la fiabilidad de la línea y de sus instalaciones, reduciendo notablemente la posibilidad de que se produzcan incidencias que afecten a la circulación, lo que redundará en una mayor calidad del servicio. Además, se facilitarán las labores de mantenimiento de la nueva infraestructura y se incrementará el confort de los viajeros. Al mismo tiempo, se reforzarán las medidas de seguridad en el túnel, facilitando su evacuación en caso de necesidad.