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El tramo subterráneo, de 3.610 metros de longitud, liberará 90.000 metros cuadrados para usos urbanos

La alta velocidad llegará a la capital alavesa aprovechando el pasillo ferroviario de la actual línea convencional Madrid-Hendaya a su paso por la ciudad, para discurrir bajo tierra a lo largo del núcleo urbano, en una longitud de 3.610 metros, según confirmó ayer el consejo de administración de la sociedad “Alta Velocidad Vitoria-Gasteiz”, integrado por el Ministerio de Fomento, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento vitoriano.


Luz verde al soterramiento de la alta velocidad en Vitoria
 
 
 

(18/01/2019) En la reunión de ayer se presentó la solución definitiva (ver presentación), elaborada conjuntamente por el Ministerio de Fomento (Adif) y el Gobierno Vasco (ETS), del proyecto de integración del ferrocarril en la capital alavesa, que había sido refrendada el pasado 13 de septiembre por la comisión interistitucional, integrada por las administraciones central, autonómica, foral y municipal.

Descripción de la actuación

El inicio de la actuación se sitúa junto al centro logístico de Jundiz y el final en el inicio de la Y vasca, concretamente en el tramo Arrazua/Ubarrundia-Legutiano, lo que suma un total de 14,3 kilómetros de longitud. Además, el ámbito del estudio incluye el enlace de conexión con la futura línea de alta velocidad a Pamplona en Arkaute.

La inserción de la alta velocidad en Vitoria se ha proyectado con tres vías —dos en ancho estándar para tráfico de viajeros y una dotada con ancho mixto, para tráficos de mercancías y media distancia— que discurrirán paralelas y a cielo abierto en los primeros 3 kilómetros. En el entorno de la calle Pedro Asua, la línea se adentrará en un falso túnel de 1.126 metros de longitud, que desembocará en la estación.

La previsión de plazos es que este año se apruebe y exponga públicamente el estudio informativo, al tiempo que se licita la redacción de los proyectos constructivos, que deberían finalizarse en 2020. El plazo estimado para la ejecución de las obras ronda los 36 meses. El presupuesto total de la actuación asciende a los 724 millones de euros, de los cuales 434 corresponderían al tramo del soterramiento de la estación, 206 al nudo de Arkaute, 41 a la conexión con Burgos-Vitoria y 42 a la redacción de proyectos y dirección de obras.

La futura estación, al igual que el resto del tramo soterrado, se ejecutará mediante excavación entre pantallas, por el método conocido como “cut and cover”, y estará unos 17 metros por debajo de la cota de calle. Los tráficos de mercancías estarán separados físicamente de la zona de andenes.

Rebasada la estación, el trazado volverá a discurrir en un falso túnel de 1.460 metros de longitud, el cual se prolongará hasta cruzar bajo el bulevar de Salburua. A continuación, el trazado saldrá a superficie en rampa ascendente hasta cruzar sobre el arroyo Errekaleor en viaducto.

Los tráficos ferroviarios se mantendrán durante la ejecución de las obras, aspecto que ha elevado el coste de la operación. La solución adoptada incluye una conexión con el puerto seco de Jundiz y la futura autopista ferroviaria, así como un apartadero de 750 metros para trenes de mercancías de ancho estándar.

Características de la nueva estación

La nueva estación será una adaptación del actual edificio de la calle Dato, al que se añadirá un nuevo volumen complementario acristalado, que sumará una superficie de 3.140 metros cuadrados, y contará con dos plantas subterráneas.

Las instalaciones incluirán dos accesos, el actual y otro desde el paseo de la Universidad. El inmueble acogerá varios servicios como zona de espera, control de accesos, área de ventas y atención ciudadana, así como aseos públicos y locales comerciales.

El acceso a la la planta menos será a través de escaleras mecánicas, fijas y ascensor, donde se ubicará la sala de embarque de alta velocidad y el acceso a cercanías. Esta planta contempla un aparcamiento de 400 plazas.

En el nivel menos dos se situarán siete vías —cinco de ancho estándar para tráficos de viajeros de alta velocidad, una de ancho ibérico (viajeros convencional) y una de tres hilos, para tráficos de mercancías— y tres andenes —dos centrales y uno lateral—, así como otro andén más con una vía para cercanías, separado de la vía de mercancías de ancho mixto.

90.000 metros cuadrados para usos urbanos

El soterramiento de los más de tres kilómetros y medio de vías por donde discurre el ferrocarril liberará 90.000 metros cuadrados de superficie para usos urbanos, 44.000 de ellos en el entorno de la estación.

En este sentido, se plantea la construcción de un nuevo vial longitudinal este-oeste para tráfico rodado de gran capacidad, con dos carriles por sentido, que partirá de la calle Portal de Castilla, y discurrirá en superficie al sur del paseo Carmelo Bernaola, por el pasillo ferroviario actual a lo largo de doscientos metros. El vial se soterrará en la glorieta del paseo de la Música y volverá a salir a superficie tras cruzar bajo la calle San Cristóbal.

Las calles transversales que actualmente discurren soterradas o elevadas sobre el ferrocarril —paseo de la Senda, San Antonio, Los Fueros, Rioja y San Cristóbal— pasarán a discurrir en superficie, al eliminarse la trinchera ferroviaria. Asimismo, la remodelación del paseo de la Universidad permitirá habilitar una parada del tranvía junto al nuevo edificio de la estación, lo que facilitará la intermodalidad.