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(09/10/2004) 

 

Un taller especializado en la reparación de viejas locomotoras

UnLa rehabilitación de locomotoras de vapor, e incluso diésel y eléctricas que dejaron de estar en servicio, es la principal labor de la Asociación para la Reconstrucción y puesta en servicio de Material Ferroviario histórico (ARMF), que tiene su sede en Lleida, donde su presencia es muy popular desde 1997 al poner en marcha el denominado tren turístico de las comarcas de Lleida con una locomotora del tipo Garratt al frente.

Esta Asociación no sólo rehabilita el material que le ha cedido Renfe o la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) para su uso propio, sino que también realiza reparaciones por encargo. Cinco profesionales trabajan en turnos de ocho horas para sacar adelante la labor que en cada momento es prioritaria. En estos momentos, se está trabajando con dos vehículos, la máquina eléctrica 1003 (UIC, 281-003) y una Verraco de la Compañía del Norte, en concreto la 2723 que en Renfe circuló matriculada como 040-2184.

La eléctrica está cedida por la FFE, mientras que la locomotora de vapor es custodiada por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Venta de Baños, que ha encargado su reparación con el soporte del Ayuntamiento de la localidad. Esta máquina llegó desmontada sin ningún plano de la misma, ni tan siquiera un croquis de cómo se había efectuado el desmonte, pero su laboriosa reconstrucción se realiza con las directrices clásicas que apunta la documentación sobre la fabricación de locomotoras de vapor de su época, es decir, del año 1890.

Esta Verraco va a volver a la vida ferroviaria dentro de unos meses con una gran novedad, ya que funcionará alimentada mendiante gas-oil, innovación que no afectará en absoluto la estética habitual de la máquina, cuyo futuro es arrastrar un tren turístico con salida de Venta de Baños. Con anterioridad la ARMF ya reparó otra locomotora de vapor con idénticas perspectivas, la 140F2054, en este caso por encargo del Ayuntamiento de Guadix.

El embrión de la ARMF surgió en 1995, cuando tres amigos, Óscar Urgelés,César Nogués y Manuel Ramos, tuvieron la idea de dar una utilidad turística a la línea que une Lleida con La Pobla de Segur, un tendido con tráfico escaso, sin electrificar y con pérdidas en su explotación comercial por parte de la UN de Regionales. Canalizaron su proyecto a través de la Diputación de Lleida, que acogió con interés patrocinar un tren turístico formado por material histórico.

Por su parte, la colaboración de la FFE también resultó decisiva para dar un último impulso a la ARMF, ya que de sus fondos históricos salió el material motor y móvil con el que iba a ponerse en marcha el tren turístico. La cesión, en el año 1996, consistió en la locomotora Garratt 282F0421, que estaba estacionada en el TCR de Villaverde Bajo, y cuatro coches que se encontraban apartados en Bobadilla.

Con esos mimbres, la ARMF trabajó duro para poner el material en orden de marcha. El calificativo de duro se debe a que no tenían ni taller ni tan siquiera una nave en la que los trabajadores se emplearan cobijados de las inclemencias del tiempo. Durante seis meses trabajaron al raso de la estación de Lleida, en concreto en la vía 6, el lugar que les cedieron para estacionar y reparar la locomotora y los coches.

UnTres de los coches fueron fabricados en Francia, y poseen 56 plazas repartidas en siete departamentos cada uno. En Renfe llegaron a ser coches de 1ª clase, terminando su vida activa como coches de 2ª clase. Sus matrículas son BB.1-6260, BB.1-6222 y BB.1-6251. Por su parte, el cuarto coche que recibió en cesión la ARMF fue uno de 2ª clase construido en España, el BB-5045, con 64 plazas repartidas a lo largo de ocho departamentos. Estos coches los tenía Renfe preparados para enviarlos a Cuba, pero la operación de venta no llegó a cristalizar y quedaron apartados en espera de otro destino, que en su caso fue Lleida.

La Asociación tiene cedido otro coche, el PD-117, un furgón del que sólo existe otro ejemplar igual en España, el que tiene Correos en Madrid destinado a su museo.

Mientras se concretaba la reparación de la Garratt y los coches que configuran el tren turístico, se buscó un pequeño tractor diesel en activo o en buenas condiciones con el que mover la locomotora y el tren en el caso de necesitar hacer maniobras. Fue la Autoridad Portuaria de Pasajes la entidad que cedió a la ARMF su tractor JPP nº4, construido en el año 1980 por MTM, que lo numeró de fábrica como DH-300/S-001. Su disposición de ejes es B y su velocidad máxima 40 Km/h. Aunque llevaba cinco años fuera de servicio, su estado mecánico era aceptable, por lo que tras un chequeo general de sus órganos hidráulicos y de sus frenos estuvo dispuesto para circular.

Dos Yeyés

La relación entre la ARMF y la tracción diesel va más allá de este tractor de maniobras. Para atajar cualquier incidencia de la Garratt se pensó en contar con una locomotora diesel de línea que sirviera bien para traccionar el tren bien de apoyo, es decir, para acompañar a la Garratt en algunos trayectos concretos. Dado el buen número de máquinas 10800 (UIC, 308) que las diferentes UNs de Renfe tenían apartadas del servicio, y también que estas Yeyés habían circulado en el pasado por la línea de Lleida a La Pobla de Segur, se solicitó en el año 2001 a la FFE la cesión de una de estas locomotoras.

La 10817 (B&W, 1968) llevaba dos años apartada en Tarragona, desde que la UN de Cargas dejó de utilizarla, y fue cedida a la ARMF en septiembre de 2001.

Una vez en Lleida, en tan sólo tres meses quedó en orden de marcha, tras una completa reparación y renovación de sus órganos, pintándola a rodillo con sus colores originales. Esta locomotora en concreto, la 10817, fue una de las que hasta la década de los años 80 subía a La Pobla de Segur arrastrando composiciones de cuatro y cinco coches repletas de viajeros. Era un tiempo en el que durante los fines de semana se reforzaba el servicio regular con estos trenes por la gran cantidad de excursionistas que acudían a esta línea.

Más recientemente, hace cuatro meses, la ARMF consiguió la cesión de otra locomotora de este tipo. Dada la discreta potencia de las 10800, tener dos ejemplares asegura su utilidad en cualquier circunstancia gracias a una doble tracción. En este caso, la máquina es la 10820 (B&W, 1968), cuyos últimos servicios también los cubrió para la UN de Cargas, que la tenía apartada en Miranda de Ebro desde el último trimestre de 2003. Manos a la obra en cuanto llegó a Lleida, y va a ser el vehículo más resplandeciente de la colección en este otoño porque es el último en pasar el proceso de rehabilitación.

Por supuesto que estas reparaciones ya no se llevaron a cabo en la vía 6 de la estación de Lleida. La ARMF y la Diputación de Lleida gestionaron en 1996 ante la UN de Transporte Combinado la cesión de una nave, la cual estaba fuera de uso en Pla de Vilanoveta. En esta ubicación la Asociación dispone de unos 6.500 metros cuadrados, con cuatro vías, dos de las cuales estánelectrificadas. En una de estas vías electrificadas, la ARMF construyó un foso baja ejes e instaló una célula de pesaje. Esta nave tiene una rica historia contemporánea, ya que no hace muchos años que en ella se hacía el mantenimiento de material remolcado y de las unidades eléctricas de la serie 436, las populares suizas. Curiosamente, muchas de las destinadas en Lleida acabaron siendo desguazadas en esas mismas vías. Más tarde, la empresa privada Rocafort alquiló esta nave para sus trabajos. Por ahora, la relación entre la ARMF y la tracción diésel sólo tiene un capítulo más, el que escribió el Ayuntamiento de Barruelo de Santullán a través de la Asociación Burgalesa de Amigos del Ferrocarril, al encargar la recuperación de un Ferrobús histórico, el FER 557+FRC 524, el penúltimo que circuló en Renfe, en concreto, adscrito a la UN de Regionales y con base en Salamanca hasta el verano de 1992. Este automotor se encontraba estacionado en muy malas condiciones en Zaragoza, donde los Amigos del Ferrocarril de la capital maña (AZAFT) guardaban tras su cesión por parte de la FFE.

En este caso, además de la recuperación técnica del tren (motor de arranque, motores de tracción, cajas de cambios, compresores, baterías...) la ARMF rehabilitó las salas de viajeros que estaban muy deterioradas por la rotura de asientos, paredes, techos, luces, ventanas... El FER 557+FRC 524 salió de Lleida en abril de 2001 presentando un estado impecable tanto en lo mecánico como en lo estético, ya que fue decorado con sus colores clásicos, el plata con franjas verdes. Su reconstrucción forma parte del proyecto Eco-rail.

Una Garratt apodada Garrafeta

UnLa locomotora del tipo Garratt doble Mikado es la alegría de los trabajadores de la ARMF. Es su pieza más emblemática, y con ella ya llevan recorridos miles de kilómetros, tanto en viajes regulares de su tren turístico como en viajes chárter. El famoso tren turístico de las comarcas de Lleida inició su andadura en el mes mayo de 1997, y desde entonces no ha dejado de circular ningún año. Es en primavera y otoño cuando se programan esos viajes regulares entre Lleida y La Pobla de Segur, y siempre son en sábado las salidas. En total, la media de viajes al año de la Garratt se sitúa entre 25 y 30.

Los chárters que encabeza la locomotora son numerosos, destacando en primer lugar los que son contratados por grupos de aficionados ingleses a las máquinas de vapor. Por aniversarios, conmemoraciones..., para asociaciones, APAs, agencias de viajes, empresas, colegios profesionales... las salidas chárter del tren turístico se producen durante diez meses al año, y no siempre hasta La Pobla de Segur, ya que según los interesados el destino puede ser Balaguer, Cellers, Tremp, Cervera... Por ejemplo, una agencia publicitaria necesitaba estacionar este tren en Canfranc, y allí que fue la Garratt.

Sólo hay unas fechas en las que este tren no se puede contratar, y es entre el 6 de enero y los primeros días de marzo de cada año. En ese periodo de tiempo, la Garratt es sometida a una profunda revisión de sus mecanismos.

Coincidiendo con la víspera de la festividad del día 6 de enero, el tren turístico realiza un habitual Tren de los Reyes Magos para que Sus Majestades entren ufanos en la localidad que ha solicitado este medio de transporte para tan importantes visitantes.
Esta locomotora, la 282F0421, fue fabricada por B&W en 1960 cuando la construcción de máquinas de vapor ya estaba en pleno declive, y Renfe la destinó a arrastrar trenes de mercancías entre Tarragona y Valencia, y también entre Tarragona y Lleida. Retirada del servicio en 1971, se conservó en Vilanova i la Geltrú desde 1972 hasta 1988, cuando la FFE decidió programar una gran reparación para que encabezara algunos trenes turísticos.

Tras esta experiencia y ser admirada en alguna jornada de puertas abiertas del Museo de Madrid Delicias, volvió a quedar apartada hasta que la Diputación de Lleida y la Asociación de Amigos del Ferrocarril de esta ciudad (raíz de la ARMF) se interesaron ante la FFE por su cesión.

A esta Garratt se le apoda Garrafeta prácticamente desde su fabricación, y ello es debido a que así los ferroviarios diferenciaban claramente los dos tipos de locomotoras del tipo Garratt que circulaban en Renfe, las específicas para trenes de mercancías, Garrafetas o dobles Mikados, y las apropiadas para viajeros, las dobles Pacific. La 282F0421 de la ARMF fue construida para arrastrar mercancías, y muchos aficionados ingleses que contratan trenes chárter lo apuntan nada más verla. Sin duda, el sueño de la ARMF es contar con una Garratt de viajeros bajo su custodia para ponerla en servicio, siendo su única posibilidad recibir la cesión de la 462F0401 que conserva la FFE en Vilanova i la Geltrú.

La experiencia de la ARMF con las locomotoras de vapor no se limita al mantenimiento de esta Garratt. Con anterioridad ya reparó y puso en estado de marcha la locomotora 140F2054 por encargo del Ayuntamiento de Guadix, y en estos momentos tiene en su nave otras máquinas en proceso de rehabilitación. La 040-2184 no tardará muchas semanas en echar humo por su chimenea porque su reconstrucción para el Ayuntamiento de Venta de Baños está en su última fase, algo muy diferente a lo que ocurre con otras dos piezas.

La Confederación 242F2009, propiedad de la FFE, está en espera de conocer su futuro tras ser reparada y puesta a punto por encargo del GIF. Su problema radica en que Renfe ha variado su normativa sobre la inscripción en curva por sobreancho, lo que afecta de lleno a esta Confederación para poder circular, ya que debería ser sometida a una importante operación sobre tres de sus ejes motores. Eso sí, para no perjudicar el trabajo ya realizado se efectúa un mantenimiento periódico con encendido de su caldera incluido.

Otra locomotora cuya rehabilitación completa aún no se ha efectuado es la de la Escatrón 242-T, propiedad de AZAFT, asociación que va destinando periódicamente recursos a esta operación, la cual tiene un alto coste por el estado en el que se encontraba la locomotora.

Dos coches-salón

UnEl material que conserva en la nave de Pla de Vilanoveta esta Asociación no es de su propiedad, con dos excepciones, dos magníficos coches salón, el ZZ-1101 y el SS1. Ambos fueron coches Pullman de la Compañía de Andaluces fabricados en el año 1928, siendo posteriormente transformados para su utilización en Renfe.

Sin duda, el coche ZZ-1101 es una joya histórica de nuestros ferrocarriles, tanto porque refleja el lujo de otra época como por ser el coche en el que viajó el Rey Juan Carlos desde su exilio en Portugal. Corría noviembre de 1948 cuando el joven Borbón, de 10 años, pisó suelo español, en concreto un andén de la estación de Villaverde Bajo. Una cámara filmó el momento y en la cinta se observa la matrícula del coche del que se bajó, el ZZ-1101, que formaba parte de la composición del Lusitania Exprés de aquel día. Este coche fue sobreviviendo hasta los tiempos de la democracia, cuando adquirió un rango importante porque tras ser restaurado en 1986 fue asignado al servicio del Presidente del Congreso de los Diputados por si necesitaba hacer uso de él para algún traslado. Años después, la ARMF lo adquirió a un particular que lo tenía estacionado en Vilanova i la Geltrú.

La historia del otro coche salón, el SS1, es menos sugestiva, aunque también llegó a tener relación con la política porque se conoce el dato de que fue utilizado por Camilo Alonso Vega, que fue ministro de la Gobernación en los tiempos de la dictadura franquista.