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Permite la conexión de Tarragona con el Corredor Mediterráneo y con la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona

Fomento licitará las obras de la nueva estación ferroviaria situada en la conexión del Corredor Mediterráneo de alta velocidad con la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona-Frontera Francesa, con un presupuesto de 55.426.150 euros. El plazo estimado para la ejecución de las obras de 29 meses.


Licitadas las obras de la nueva estación de alta velocidad de Tarragona-Reus<p>
 
 
 

(01/06/2009) La estación está localizada en el término municipal de Reus, en la provincia de Tarragona, al sur del aeropuerto de dicha localidad y entre las ciudades de Tarragona y Reus, quedando a unos 6 kilómetros de ambas ciudades. Se sitúa junto al cruce de la autopista AP-7 y la carretera T-11 (antigua N-420), lo que permitirá un rápido acceso por carretera.

Esta obra, que cuenta con un presupuesto de 55.426.150 euros y un plazo de ejecución de 29 meses, se enmarca dentro de las actuaciones que está llevando a cabo el ministerio de Fomento para completar el enlace del Corredor Mediterráneo de alta velocidad con la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona y con la actual línea Reus-Tarragona, mediante sendos ramales de conexión. El enlace con esta última línea permitirá la conexión de la ciudad de Tarragona, tanto con el Corredor Mediterráneo, como con la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona.

hspace=10En este sentido, están en ejecución las obras de la plataforma ferroviaria de todo el trayecto entre Vandellós y la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona. La plataforma ya está terminada en el tramo más cercano a Vandellós. Durante este año está previsto licitar las obras de vía y electrificación que permitirán dar la necesaria continuidad a la actuación.

Características técnicas

Las actuaciones que se contemplan en el proyecto son principalmente la playa de vías de la estación –incluyendo andenes, marquesinas e instalaciones-; el edificio de la estación, que incluye la estructura, arquitectura, instalaciones y mobiliario; el acceso viario a la estación desde la rotonda que enlaza con la carretera T-11; y la urbanización y aparcamientos.

La nueva estación estará preparada para recibir otros modos de transporte, previstos o en estudio en esta zona, lo que la convertirá en un importante centro de intercambio modal.

Dispondrá de seis vías, dos pasantes y cuatro de apartado, con cuatro andenes, los dos interiores de 400×10 metros, y los dos exteriores de 226×8 metros. Todas las vías tendrán andén de parada en la estación, y darán servicio a los diferentes tráficos previstos en la línea, tanto de largo recorrido como de media distancia.

No se plantea una especialización excluyente de los andenes, si bien, los trenes regionales podrían tener parada preferiblemente en los andenes exteriores de la estación, de 220 metros de longitud, mientras que los andenes interiores de 400 metros podrían recibir los tráficos de largo recorrido.

Asimismo, se ha incluido la construcción de un cambiador de anchos a unos 500 m. de la estación central en sentido Valencia, de tal forma que los trenes procedentes del Corredor Mediterráneo o de Tarragona puedan acceder a la nueva estación.

Edificio

Con el edificio que se ha proyectado se ha pretendido generar un volumen singular, que apoyándose en la plataforma y a modo de puente, sirva de intercambiador de todos los modos de acceso al reciento de la estación.

Esta idea se potencia mediante la creación de una gran cubierta unitaria, como elemento de referencia y conexión entre los distintos espacios, que se extiende desde los andenes hacia el vestíbulo y la zona de acceso de vehículos, acompañando al viajero en su recorrido y generando tres grandes vestíbulos de acogida que conforman el intercambiador de transporte; el de los trenes, el de los viajeros y el de los coches.

Mediante la aglutinación de espacios bajo una sola cubierta, se pretende crear un volumen de una escala acorde al paisaje circundante, y al modo de aproximación y percepción lejana de la estación. Su posición elevada permite adivinar los accesos en sombra bajo la gran cubierta.

Mientras que el viario principal y los aparcamientos se desarrollan en la dirección de la plataforma ferroviaria, en la misma dirección que todos los movimientos exteriores (trenes, vehículos, tranvía, peatones…), el edificio de la estación se coloca transversalmente, marcando el recorrido interior.

La propuesta concede gran importancia a la llegada al vestíbulo, generando un espacio exterior de acogida para todos los modos de acceso, tanto peatonales como de vehículos, bajo la cubierta (taxis, vehículo con acompañante, autobuses urbanos, etc.). La creación de este espacio responde, por un lado a la necesidad de proteger el acceso de la lluvia y el sol, y por otro a la voluntad de generar un espacio urbano dentro de la propia estación, dada la ausencia de referencias en el entorno y para dar especial relevancia a los momentos de llegada y salida.

En el diseño de la urbanización ha primado el objetivo de separar los recorridos peatonales del tráfico rodado, así como reducir el impacto visual del aparcamiento en el entorno y desde el vestíbulo.

Los aparcamientos se desarrollan en paralelo a la plataforma, con acceso en bucle desde los extremos del viario. En el perímetro de los aparcamientos se realizará un tratamiento, mediante taludes y vegetación, que ayude a reducir su impacto visual en el paisaje.

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