Infraestructuras:  Noticia de actualidad


La semana pasada se realizaron durante cinco días aproximadamente 15.000 kilómetros de recorridos de fiabilidad en este trayecto del Corredor Mediterráneo

Adif Alta Velocidad concluyó el pasado jueves el periodo de pruebas y los recorridos de fiabilidad en la variante Vandellós-Tarragona del Corredor Mediterráneo, necesarias para tramitar la puesta en servicio de esta infraestructura, prevista para antes de que finalice el año.


Concluyen con éxito las pruebas y los recorridos de fiabilidad en la variante Vandellós-Tarragona
 
 
 

(14/10/2019)  

Durante la pasada semana, se realizaron a lo largo de cinco días 386 recorridos de fiabilidad entre L’Hospitalet de l’Infant y la estación de alta velocidad de Camp de Tarragona, cruzando por los cambiadores de ancho de La Boella, y entre L’Hospitalet de l’Infant y la estación de ancho convencional de Tarragona, completándose aproximadamente 15.000 kilómetros

Los primeros resultados de esta fase de las pruebas, realizadas con trenes comerciales de Renfe de la serie S-121 de rodadura desplazable y bitensión (3.000 V y 25.000 V), son altamente positivos.

Esta fase de pruebas de fiabilidad —consisten en someter a la infraestructura y a las instalaciones a escenarios de máximas exigencias para verificar que su comportamiento cumple con los parámetros de homogeneidad, fiabilidad y estabilidad— completa las realizadas hasta la fecha mediante trenes laboratorio de Adif y material comercial en los tramos de ancho estándar y convencional, entre las que destacan las auscultaciones de vía y sistemas de electrificación, comprobaciones de las instalaciones de seguridad, comunicaciones y señalización como el sistema ERTMS en su nivel 1.

Puesta en servicio antes de final de año

El siguiente y último escenario antes del enlace de la variante y su puesta en servicio será el periodo de formación de maquinistas de Renfe, que se iniciará con el informe de resultados de los recorridos de fiabilidad realizados.

Paralelamente, se sigue avanzando en la tramitación administrativa necesaria para la homologación de la nueva infraestructura y el conjunto de los sistemas, así como en la obtención de las preceptivas autorizaciones por parte de los organismos competentes de forma previa a la puesta en servicio.

En este sentido, se trabaja con el objetivo de poner en explotación la nueva infraestructura, si no se produce ningún imprevisto y una vez obtenida la correspondiente autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, antes de final de este año.

Variante Vandellós-Tarragona

Con una inversión cercana a los 700 millones de euros, la nueva variante, de 64,1 kilómetros de longitud (incluyendo los ramales de conexión) y apta para alta velocidad y tráfico mixto, conectará el Corredor Mediterráneo desde Vandellós con la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona-frontera francesa y con la línea de ancho convencional Tarragona-Reus.

El nuevo trazado dispondrá inicialmente de doble vía en ancho ibérico hasta los cambiadores de ancho de La Boella y, desde allí, en ancho estándar hasta Camp de Tarragona, para posteriormente iniciarse su adaptación al ancho estándar coordinadamente con el resto de tramos.

Entre sus principales infraestructuras figuran el túnel de Los Rojales, de 1.910 metros, y viaductos que suman una longitud superior a 9,1 kilómetros, entre los que destacan el de Cambrils, de 746 metros, y el del Francolí, de 3.485 metros. Otras infraestructuras destacadas son las nuevas estaciones de L’Hospitalet de l’Infant y Cambrils y los cambiadores de ancho de La Boella para la conexión en vía doble en ancho estándar con la línea de alta velocidad.

Beneficios de la puesta en servicio de la nueva variante

La nueva variante generará importantes beneficios para los servicios de viajeros que circulan por el sur de Cataluña y el eje de Levante, fomentando el desarrollo de una zona socioeconómicamente estratégica. Asimismo, supone una pieza clave para el desarrollo del Corredor Mediterráneo, un proyecto estratégico por su elevado interés socioeconómico.

Una vez en servicio, incrementará significativamente la capacidad y operatividad para todo tipo de tráficos en un tramo equipado actualmente con vía única, lo que supondrá, entre otras ventajas, una reducción de unos treinta minutos en el tiempo de viaje por ferrocarril entre Barcelona y Valencia.

Además, su entrada en funcionamiento permitirá eliminar el actual trazado en vía única por la zona costera del sur de Tarragona, con los consiguientes beneficios de seguridad y permeabilidad del ferrocarril para los municipios y sus ciudadanos.