Actividades de la Fundación:  Noticia de actualidad


En colaboración con la Escuela de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Comunidad de Madrid

Durante el presente mes de julio, dieciocho alumnos de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Comunidad de Madrid están acometiendo, una campaña de restauración en las dos sedes madrileñas de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles: el Palacio de Fernán Núñez y el Museo del Ferrocarril, situado en la histórica estación de Delicias.


(18/07/2019)  

En el Palacio de Fernán Núñez se acomete la novena campaña de verano de restauración

bajo la asesoría técnica y coordinación de la profesora Laura Riesco Sánchez, y con la participación de doce alumnos del curso de Comunes y de la especialidad de Pintura

Los trabajos de restauración del Palacio se centran en el Salón de Baile, concretamente en la pintura, una composición ovalada que representa el cielo algo nublado, pero con el característico azul del cielo madrileño, ubicada en el centro del techo, que tiene unas medidas de ocho por cuatro metros aproximadamente.

En este trampantojo principal de la gran bóveda del salón, los alumnos están realizando una limpieza profunda, eliminando sucesivos repintes y barnices, rellenando grietas y consolidando, para finalmente proceder a la reintegración.

Se está trabajando también en las pinturas de los paramentos laterales y revestimientos decorativos con motivos florales y vegetales, así como decoraciones en celosía, recuperando las policromías originales. Se ha instalado un luneto ovalado de vidrio pintado cuya restauración se ha realizado en la Escuela a lo largo del curso. Al mismo tiempo, se ha extraído otro luneto que se restaurará en la Escuela durante el curso 2019-2020.

También se está llevando a cabo la restauración de una de las puertas de acceso al Salón de Baile desde la Galería de Columnas, la más próxima al Salón Isabelino. Se trata de una puerta de madera de doble hoja que, en su interior parte del cual se restaurará, se compone de elementos decorativos de carácter vegetal estucado y dorado con oro fino. La restauración consiste en la limpieza, consolidación y reintegración tanto de volúmenes como de policromías.

Además, en la logia o galería de invierno se está limpiando el mosaico Nolla de principios del siglo XX (hacia 1905), para poder llevar a cabo en el próximo curso la consolidación y reintegración de todas las pérdidas o añadidos posteriores, y en el comedor de Gala se están consolidando diversos elementos decorativos que componen la “boiserie” de madera de nogal, así como de las sillas y la sujeción de cortinajes.

 

Museo de Delicias

En el Museo del Ferrocarril de Madrid, un equipo de seis alumnas, bajo la dirección de la profesora Begoña Mosquera García, está restaurando el ómnibus de la exposición permanente, de 1861, un carruaje para el transporte urbano de viajeros con “tracción de sangre”, que se utilizaba en los primeros tiempos del ferrocarril para complementar el servicio de las estaciones.

De un solo compartimento con capacidad para diez personas con banquetas laterales y una portezuela en la parte trasera para el acceso a su interior, es de caja cerrada y techo resistente, que va montado sobre listones convexos para aguantar la carga de los equipajes.

Su pescante está bastante elevado y el diámetro de sus ruedas delanteras es la mitad que el de las traseras, para una mejor tracción, y lleva ballestas como amortiguadores, tres por cada juego de ruedas. El vehículo va rotulado con “Servicio al Ferro-carril”, numeración “Nº 4”, y un cartel de “Servicio/ Público”.

Los trabajos son continuación de dos campañas anteriores (2014 y 2018), en las que se eliminó la suciedad superficial, se realizaron catas para visualizar las distintas capas de policromía desde su origen y se procedió al sentado y estucado de algunas zonas con pérdidas de policromía y reintegración cromática, que desvirtúan la correcta lectura histórico-artística de la pieza.

Hallazgo

En esta campaña se ha producido un hallazgo significativo tras la eliminación del repinte de la portezuela trasera del carruaje: la aparición del nombre del propietario del vehículo, “Ricardo Gómez”, que había permanecido oculto durante años bajo capas de pintura.

Justo debajo, en otro cuarterón, se distingue, además –aunque desvanecido y desdibujado–, el nombre de “Pintas”, apodo o alias por el que era conocido este empresario zamorano dedicado al transporte de viajeros por carruajes de tracción animal.

Ricardo Gómez García fue origen de una familia clave en el desarrollo y evolución del transporte provincial en Zamora. En 1920 se anunciaba la venta de carruajes, cestas, landós, berlinas, familiares y ómnibus, así como caballos y arreos de toda clase.

Su nombre se añade al de Bernardo Rodríguez en este ómnibus, en cuya caja, en la esquina posterior, ya se leía: "Bernardo / Rodríguez / Constructor / de / Zamora / 1861". Este constructor tuvo talleres de coches y carruajes en Zamora y Salamanca, y se anunciaba como "el inventor del freno de seguridad en los carruajes y desenganche de caballos del vehículo".