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Permite proteger el Fuerte de San Lorenzo, que data de los siglos XVI-XVII

El consorcio Metro Atarazanas formado por Sando y Acciona, ha obtenido la certificación de Innovación Tecnológica en I+D+i por el diseño de un método constructivo que salvaguarda los restos arqueológicos en Alameda Principal en las obras de Metro de Málaga.


Certificada la solución constructiva para preservar los restos arqueológicos del Metro de Málaga
 
 
 

(06/02/2018) La agencia European Quality Assurance, EQA, acreditada por la ENAC, ha certificado el proyecto denominado “Desarrollo de soluciones singulares para la ejecución de cimentaciones profundas que interfieren con elementos patrimoniales” que ha permitido preservar restos arqueológicos como el Fuerte de San Lorenzo, que data de los siglos XVI-XVII, “con una nueva solución constructiva que difiere significativamente de las abordadas hasta la fecha que constituye una mejora sustancial a lo ya existente”, según indica la agencia EQA.

El proyecto para este tramo del Metro de Granada  preveía inicialmente un sistema de construcción con muros pantalla continuos que no podía emplearse tras la aparición de los restos, por lo que se diseñó un novedoso método constructivo que permitirá la cimentación de los túneles sin afectarlos.

Además de los vestigios hallados, la solución para la cimentación debía tener en cuenta el gran tamaño de los muros, la proximidad de los edificios y la presencia del nivel freático. Así se planteó el uso de diferentes métodos de construcción complejos que, empleados a la vez, podrían ofrecer la solución necesaria.

Proceso constructivo

Para la muralla oeste se propone una estructura de tipo cajón o almena, que sirve de soporte del muro y permite excavar el túnel con suficientes garantías. La ejecución se sirve de pilotes secantes, realizando líneas de pilotes intercalándolos en diferentes posiciones y tiempos; pantallas; mejoras de terreno mediante inyecciones de baja presión de cemento, e “hinca de tuberías metálicas”, que consiguen apear el muro oeste de manera que se puede excavar bajo él y mantenerlo.

Este complejo proceso se ha estructura en nueve fases. En las tres primeras se ejecutan los pilotes secantes y muros pantallas, que permiten dar continuidad al resto de trabajos y conformar los laterales del túnel. Durante las cuarto siguientes fases se realizan los trabajos de inyecciones de baja presión para la mejora del terreno y la adecuación de plataformas de trabajo.

En la octava y novena fases se ejecuta una viga de gran canto y la hinca de los tubos metálicos, que permitirán formar el cajón que sostenga la muralla y conservar los restos arqueológicos para finalmente realizar la excavación del túnel del metro.