Infraestructuras:  Noticia de actualidad


Se trata del proyecto ferroviario singular de mayor envergadura adjudicado en España, con una inversión superior a 589,2 millones de euros

El ministro de Fomento, José Blanco, el presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, y el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, presidieron ayer en Barcelona el acto de inicio de las obras de construcción de la estación de La Sagrera. Se trata del proyecto ferroviario singular de mayor envergadura adjudicado en España, con una inversión superior a 589,2 millones, y el proyecto de soterramiento ferroviario más grande de Europa en la actualidad, con 38 hectáreas de superficie.


Arrancan las obras de la estación de alta velocidad de La Sagrera, en Barcelona
 
 
 

(22/06/2010) Al acto también asistieron el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, el conseller de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, y el presidente de Adif, Antonio González Marín.

La nueva estación central de La Sagrera se convertirá en un nudo estratégico de la red de transporte público en el área metropolitana de Barcelona, al conectar la ciudad de una forma más rápida y segura con la red ferroviaria española y europea.

Las instalaciones se han proyectado con capacidad para acoger un tránsito superior a los cien millones de viajeros anuales, convirtiéndose en un intercambiador de primer orden, que enlazará la alta velocidad ferroviaria con las redes de cercanías, regionales, metro, autobús y taxis, así como con el transporte privado, al estar conectada directamente con las principales vías de comunicación.

El conjunto de infraestructuras, la estación central y la urbanización de los sectores de Sant Andreu y La Sagrera representan el proyecto de mayor inversión económica a desarrollar en la ciudad de Barcelona en los próximos años. La inversión global asciende a unos 2.250 millones de euros, sin contar con las posteriores actuaciones de urbanización y edificaciones de viviendas, equipamientos, comercios, oficinas y hoteles.

En esta actuación se cubrirán 38 hectáreas de superficie ferroviaria, lo que permitirá integrar los barrios separados por las vías, a lo largo de casi cuatro kilómetros, entre la calle Espronceda y el Nus de la Trinitat. Esto supondrá una profunda transformación urbanística y de vertebración del territorio en 164 hectáreas, generando nuevas oportunidades de desarrollo económico y de cohesión social.

La nueva estación

La nueva estación será semisoterrada y tendrá una superficie de casi 259.000 metros cuadrados, distribuidos en varios niveles, concentrando el máximo de servicios en vertical, lo que contribuirá a mejorar la eficacia en el movimiento de las personas. Su disposición dará continuidad al espacio público generado sobre las vías actuales y tendrá dos accesos unidos por un gran espacio de conexiones.

Los niveles superiores, a los que se accederá desde La Sagrera, corresponden a los servicios de alta velocidad y a la estación de autobuses interurbanos. El vestíbulo dispondrá de un gran espacio central de acogida y distribución de usuarios, taquillas y zona comercial. Para los servicios de alta velocidad se construirán diez vías, dos generales y ocho de servicio, con cuatro andenes de cuatrocientos metros de longitud y un quinto de doscientos, todos ellos con un ancho de doce metros.

Los niveles inferiores se destinarán a los servicios de cercanías, metro y aparcamientos. Las vías de ancho convencional serán objeto de una profunda remodelación para adecuar su paso por la futura estación y se abrirán en un haz de ocho vías al paso por la estación con cuatro andenes de 240 metros de longitud. Después del ámbito de la estación, se ha proyectado un área logística de servicios de ancho internacional para estacionamiento y mantenimiento.

A ambos lados del vestíbulo de cercanías se integrarán cuatro grandes aparcamientos, con una capacidad aproximada de 2.500 vehículos, para servicio tanto de la estación ferroviaria como de la autobuses y en un futuro de la zona de servicios que se construirá en el entorno. Las dos zonas de la estación, lados La Sagrera y Sant Martí, quedarán unidas por un gran patio de conexiones que conforma el nudo intermodal entre los diferentes servicios de transporte público.

La estructura se ha proyectado de forma que se garantiza la accesibilidad universal y el tránsito por todos los espacios del edificio. Asimismo, se han tenido en cuenta parámetros de ahorro de energía y aislamiento térmico, de tal forma que se consigue un uso racional y eficiente de la energía necesaria para la sostenibilidad y la adecuada utilización del edificio.

Por su parte, las obras de construcción de los accesos, tanto ferroviarios como viarios así como de parte de la estructura de la estación de autobuses, comprenden el ámbito situado entre el Pont de Bac de Roda hasta la futura estación, con una longitud de 220 metros, y desde este punto hasta el denominado triángulo ferroviario.

La accesibilidad de vehículos se resolverá mediante la red viaria en superficie prevista para el sector, completada con un sistema de viarios segregados que permiten el acceso a los aparcamientos, la estación de autobuses y las zonas de logística de la futura estación.

Información detallada del proyecto en el dossier del número de mayo de 2010 (nº 541) de la edición impresa de "Vía Libre"