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Hace cien años el rey Alfonso XIII vino a Almería para inaugurar el cargadero de mineral "El Alquife", más conocido como "Cable Inglés". Desde esa fecha hasta hoy, esta construcción ha sido un elemento singular del paisaje y de la vida almeriense. Para celebrar este cumpleaños tan especial, se han organizado una serie de actividades que comenzaron con la inauguración de una exposición en la antigua estación de ferrocarril de Renfe.


(01/12/2004)  

La construcción del embarcadero de mineral o Cable Inglés se realiza a primeros de siglo XX con la puesta en explotación del ferrocarril de Linares-Baeza a Almería. Había que desarrollar un sistema más rápido del que había, ya que se precisaban diez horas de trabajo de 350 hombres para cargar 1.000 toneladas en los barcos en el puerto de Almería. Tanto el gasto como el tiempo eran excesivos para tan poco mineral, lo que obliga a pensar en otra la solución de construir un embarcadero en la playa de la Almadrabillas.
En un principio iba a realizarse este proyecto de madera y más pequeño, pero finalmente se opta por el resultado actual. El ingeniero del proyecto fue Andrés Boyle, que construye el embarcadero para la Sociedad Minera The Alquife Mines Railway Company Limited, que por entonces era la propietaria de las Minas de Alquife. En este trabajo se ha utilizado 3.824 toneladas de acero fundido y 1.056 metros lineales de vía de ferrocarril pues en su parte superior lleva 4 vías a lo largo de embarcadero con más de 100 metros de largo. El Cable Inglés es una estructura de 108 metros de longitud y 16,2 de ancho que sobresale 18,6 metros sobre el nivel del mar.
La estructura se asienta sobre fondo marino y está unida a la estación de Almería por un ramal aéreo. En la parte superior del muelle se ramifica en vías que se extienden a lo largo del embarcadero la construcción terrestre está realizada sobre arcos de mampostería y también tramos metálicos soportados por estribos de fábrica. En el interior del embarcadero se hayan unos depósitos de cajas en hilera cuyo fondo inclinado hacia el exterior permitía el desplazamiento del mineral a ambos costados del embarcadero y así caía el mineral a través de unas vertederas que son un total de 40 por cada lado y una longitud de 5,40 metros, que podía almacenar 250 toneladas cada una con un total de unas 10.000 toneladas. Estas tolvas coincidían con la de los vagones y así los vagones tolvas descargaban por debajo.
La estructura del cable (cargadero) es de acero y apoyado sobre columnas y fundición de acero y hormigón de 1,65 metros de diámetro, que van en cuatro filas longitudinales. Las columnas se hallan unidas entre sí por barras horizontales que garantizan la rigidez de conjunto de las cajas-depósito en la parte superior.
Las vertederas podían interrumpir la carga de un dispositivo para ello ya que sin el no se podía levantar la vertedera.
En la parte superior del muelle existen unos pasillos hechos de madera y unas barandillas tanto a los laterales como en el centro del pasillo para el paso del personal y para mantenimiento.
Actualmente el Cable Inglés ha quedado iluminado por las noches dándole a la ciudad un aire de modernismo ya que es visible desde toda la rambla de Almería que actualmente es el corazón de Almería. En principio este “armatoste de hierro” como llegaron a llamarle en algunos medios de comunicación ha sido declarado de interés artístico por lo cual se ha llevado a cabo una limpieza y saneado de todo el monumento por la Junta de Andalucía para poder ser iluminado.