Cookie Consent by FreePrivacyPolicy.com El Tren Turístico Río Eresma inició sus viajes de Madrid a Segovia este pasado sábado

Portada:  Noticia de actualidad


Este primer viaje real culmina un largo trabajo de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid

Este sábado se realizó el primer viaje del Tren Turístico Río Eresma entre Madrid y Segovia con la UT 440-096, restaurada impecablemente en su estado original. A pesar del mal tiempo, los viajeros disfrutaron de un modo de viaje ya imposible en los trenes regulares españoles, verificando la calidad de un material y de un producto turístico que espera consolidarse durante los próximos viajes de este mes de octubre y futuras temporadas, Ver video del viaje


(02/10/2012)   

La

La 440-096 debuta entre los trenes turísticos españoles

La 440-096 entro puntualmente en la vía 4 de la estación madrileña de Chamartín a las 8:45 de este pasado sábado procedente de Fuencarral. Es allí donde los miembros de la Asociación Madrileña de Amigos del Ferrocarril  la miman desde hace ya varios años, en que les fue encomendada por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles para su gestión y conservación.

A bordo del tren, los socios de esta asociación afrontaban el mal tiempo con la ilusión de echar a rodar su sueño más anhelado: poner en circulación un tren histórico-turístico regular.

Esta asociación es ya veterana en numerosos trenes especiales para eventos, pero es la primera vez que afrontaban este reto de un tren regular. Desde profesionales como maquinistas o mecánicos, que han puesto su saber y destrezas para echar a rodar el tren, hasta los que han puesto su ilusión y tiempo limpiando, pintando o diseñando los carteles o web, todos habían dejado todo su esfuerzo y esperanzas en el éxito de este tren.

 

Viajeros al tren 
 

Dulzaina

Dulzaina y tamboril recorren el andén junto a la 440 en Chamartín

Con la llegada del tren se inicia el despliegue en el andén para recibir a los viajeros, siendo el plato fuerte una pareja de músicos que, como no podría ser menos dado el destino del tren, eran un dulzainero y un tamborilero.

Jotas, seguidillas y otros aires castellanos se hicieron oír en el andén entre los ecos de la megafonía que anunciaba llegadas y salidas de trenes, entre ellos el de este tren histórico, que se mezclaba entre aves, alvias o cercanías. A las 9:20 el silbato del factor, respondido por la contundente bocina de la 440, fue la señal para que el maquinista diera corriente a los motores y se iniciara la marcha.

Dentro, los viajeros (no demasiados dado lo terrible de la climatología) tuvieron la oportunidad de seguir disfrutando de los aires castellanos de la dulzaina y tamboril, que subieron arriba y abajo de los dos coches hasta cumplir ruta en Villalba, donde se apearon y despidieron al tren camino de Segovia sin dejar de tocar. Entre los músicos también se movía arriba y abajo del tren un socio de la asociación ataviado como interventor de los años setenta, que pedía a los viajeros su billete que, como no podría ser menos, evocaba aquellos billetes amarillos de la venta electrónica de los años sesenta-ochenta. 

 

El Inlcuso

El tren permite disfruta del paisaje de la sierra con las ventanillas bajadas

Inlcuso con mal tiempo, la Siera del Guadarrama siempre es un tesoro paisajístico

 

El Una

El interventor del Rio Eresma y su colega de Renfe, Foto Pere Olivé

Una guía a bordo repartía información y la tarjeta turística

Apeados los músicos, los que recorrieron el tren con un carrito fueron una guía de turismo de Segovia y un miembro de la asociación, que informaban a los viajeros de las diversas opciones de visita a la ciudad, entregaban planos y folletos y, además, la Tarjeta Turística de Segovia, con la cual pueden obtener descuentos en restaurantes, tiendas, museos y monumentos de la ciudad, y no sólo durante ese viaje, sino todo el año.

Paisajes, tren y parimonio monumental

 

Cabina

Cabina de la 440, surcando el Monte del Pardo camino de Segovia

El viaje transcurrió sin incidentes, con las únicas paradas de algún cruce en el tramo de vía única de Villalba a Segovia. A pesar del mal tiempo, las imágenes de la Sierra del Guadarrama, semienvuelta entre nubes, y del resto de la Comunidad, desde la atalaya en que se sitúa el trazado camino del Alto del León, confirmaron a los viajeros el enorme atractivo turístico de la propia ruta en el tren.

Superado el largo Túnel de Tablada, uno de los puntos más altos de la red de Adif, la 440 inició el descenso hacia Segovia entre los pinares de San Rafael y El Espinar. El tren pasó junto a Riofrío y poco después, tras cruzar bajo las vías del AVE a Valladolid, entraba a las 11:10 en la vieja estación de la ciudad, en medio de los focos de fotógrafos y cámaras. Viajeros del tren histórico y de otros trenes regulares se mezclaban en el andén, punto de partida para una excursión que, de manera independiente, los viajeros realizaron por la ciudad y su valioso patrimonio monumental.

A las 19:15 todo el pasaje estaba de nuevo convocado en el tren porque a esa hora el factor de circulación dio la salida a la unidad. Ésta, sin incidencia alguna, retornó a Madrid con la puesta de sol, ofreciendo paisajes que, a diferencia de otros trenes modernos, se pueden disfrutar más plenamente con las ventanillas bajadas, algo usual en tiempos pero que las nuevas generaciones descubren ahora a bordo de este tren. La ruta de vuelta, para facilitar el retorno a los viajeros, ser realizó desde El Pinar de las Rozas siguiendo la línea clásica de Norte, hacia Príncipe Pío, siguiendo por el Pasillo Verde, Delicias, Atocha y por los túneles del centro de Madrid, de nuevo a Chamartín, donde rindió viaje. 

Esta misma experiencia puede repetirla cualquier persona cualquiera de los sábados de este mes de octubre, al precio de 20 euros ida y vuelta, con ofertas para grupos y niños, incluyendo los servicios adicionales descritos más atrás.

Ver Video del primer viaje del tren

 

VEl

El tren, estacionado en Segovia, tras cubrir el primero de sus cinco viajes de este otoño